La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que viajará a Estados Unidos para asistir a la final del Mundial 2026 entre España y Argentina, programada para este domingo en el estadio de Nueva York-Nueva Jersey.
De acuerdo con reportes de El País, La Jornada y DW, la mandataria dijo que recibió una invitación directa del presidente estadounidense Donald Trump y decidió aceptarla por tratarse de una convocatoria oficial del país anfitrión.
Sheinbaum indicó que saldría de México este sábado por la tarde y regresaría el lunes por la mañana. También señaló que el primer ministro de Canadá, Mark Carney, estará presente en el encuentro, en el cierre de un torneo organizado por México, Estados Unidos y Canadá.
La invitación llega antes del cierre del torneo
La final se jugará el domingo 19 de julio en el MetLife Stadium, denominado por FIFA como New York New Jersey Stadium durante la competencia. El partido enfrentará a España y Argentina, dos selecciones que llegan como protagonistas centrales del torneo.
La presencia de los líderes de los tres países anfitriones agrega un componente diplomático al evento deportivo. México fue sede de la inauguración del Mundial, pero Sheinbaum no asistió a ese partido y cedió su boleto a una joven veracruzana.
Un viaje con peso político y deportivo
La decisión ocurre en una semana marcada por el cierre mundialista y por comentarios de Trump sobre el éxito del torneo. La asistencia presidencial puede leerse como gesto institucional hacia el anfitrión estadounidense y como cierre simbólico de la participación mexicana en la organización.
El Mundial 2026 fue el primero con 48 selecciones y 104 partidos, lo que elevó la escala logística y mediática del certamen. México recibió 13 encuentros y mantuvo actividad en Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León.
La agenda oficial se precisará con mensaje público
Sheinbaum adelantó que grabaría un mensaje para explicar detalles del viaje. Hasta ahora, la información pública apunta a una visita breve, con salida el sábado por la tarde y retorno el lunes por la mañana.
El cierre del Mundial dejará también una lectura sobre el papel de México como coanfitrión y sobre los beneficios económicos y turísticos del torneo. Para el gobierno mexicano, la final será una vitrina global y una oportunidad diplomática de alto perfil.
Fuentes: El País, La Jornada y DW.





