El peso mexicano recuperó terreno frente al dólar durante la mañana de este viernes 6 de noviembre, después de que el Banco de México recortó su tasa de referencia de 6.50 a 6.25 por ciento.
Las cotizaciones cambiaron a lo largo de la jornada: una referencia temprana situó el dólar alrededor de 18.70 pesos, mientras otra medición posterior lo colocó cerca de 18.60. Ambas describen momentos distintos de un mercado en movimiento, no un precio único para todas las operaciones. El comportamiento siguió a la volatilidad observada tras el anuncio de política monetaria del jueves.
Del nivel de 18.95 al rebote del viernes
Después de conocerse la decisión del banco central, el tipo de cambio llegó el jueves a unas 18.95 unidades por dólar y el peso cerró con una pérdida de 0.85 por ciento. Este viernes, una medición de las primeras horas indicó un avance de 0.20 por ciento para la moneda mexicana, con una cotización próxima a 18.70 pesos por dólar. Más tarde, otra referencia reportó una apreciación de 0.82 por ciento y un tipo de cambio alrededor de 18.60.
La diferencia entre esas cifras responde al horario de observación. El mercado cambiario opera de manera continua y los precios se ajustan con cada transacción. Por eso, los valores citados sirven para describir la trayectoria intradía, pero no sustituyen una cotización al momento de una compra de divisas ni el cierre oficial de la sesión.
Banxico llevó la tasa de referencia a 6.25 por ciento
La Junta de Gobierno redujo en 25 puntos base la tasa de interés de referencia, que pasó de 6.50 a 6.25 por ciento. La decisión sorprendió a una parte del mercado, pues no todos los participantes esperaban otro recorte en medio de un repunte de la inflación. La tasa de referencia es una señal central para el costo del dinero en la economía, aunque sus efectos sobre créditos y rendimientos no ocurren necesariamente de forma inmediata ni idéntica.
El banco central anticipó que mantendría la tasa en ese nivel durante un periodo prolongado. Analistas de Grupo Monex consideraron que la reacción inicial del tipo de cambio fue limitada y transitoria, lo que sugiere que parte de la decisión ya estaba incorporada en los precios. La estabilidad posterior no elimina la volatilidad observada el jueves ni garantiza que el peso conserve la misma dirección durante el resto del día.
Factores externos también influyen en la cotización
El dólar se movió frente a otras monedas en un contexto de ventas de acciones tecnológicas y búsqueda de activos considerados refugio. Los inversionistas también seguían pendientes de datos laborales de Estados Unidos, relevantes para las expectativas sobre futuras decisiones de la Reserva Federal. Esos elementos externos se suman a los factores mexicanos al momento de formar el precio del peso.
En el análisis de mercado también apareció el resultado de las elecciones intermedias estadounidenses. Especialistas de Banco Base señalaron que ese desenlace moderó entre algunos participantes el temor a nuevos aranceles. Se trata de una interpretación de mercado, no de un cambio anunciado en la política comercial de Estados Unidos.
La jornada aún no define una tendencia de largo plazo
El avance matutino llegó después de una caída pronunciada del peso tras la decisión de Banxico. Una referencia temprana calculaba una ganancia semanal de 0.35 por ciento, mientras la moneda buscaba interrumpir una racha de pérdidas. El balance final dependerá de los precios de cierre y de los datos que sigan entrando al mercado.
Por ahora, el hecho verificable es el rebote observado el viernes en distintas mediciones, desde la zona de 18.70 hasta la de 18.60 pesos por dólar. La tasa de referencia permanece en 6.25 por ciento tras el recorte anunciado el jueves.
Fuentes: Proceso, Expreso.








