La antigua Escuela de Policía de Tlalpan, inmueble conocido como la Casa del Negro Durazo, será transformada en una sede de la Universidad Nacional Rosario Castellanos y en una preparatoria pública, anunció este viernes 16 de octubre la presidenta Claudia Sheinbaum.
El proyecto incorporará el predio a la infraestructura educativa del sur de la Ciudad de México. La nueva unidad universitaria ofrecerá cinco licenciaturas y compartirá el espacio con un plantel de educación media superior, con el propósito de ampliar las opciones de estudio disponibles para jóvenes de Tlalpan y zonas cercanas.
Un inmueble policial cambia de función
Las instalaciones fueron utilizadas como Escuela de Policía y ahora tendrán un destino académico. Mónica Fernández Balboa, titular del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, presentó la información sobre el aprovechamiento del espacio durante la conferencia presidencial.
El cambio permitirá que un inmueble existente sea adaptado para actividades de bachillerato y educación superior. El anuncio no incluyó este viernes el presupuesto de la obra, el calendario de adecuación ni la fecha de apertura, pero confirmó las dos instituciones que ocuparán el predio.
La Rosario Castellanos amplía presencia en la capital
La Universidad Nacional Rosario Castellanos sumará con este proyecto una sede en la alcaldía Tlalpan. La oferta prevista contempla cinco programas de licenciatura, aunque durante la presentación no quedó detallado el listado completo de carreras que se impartirán.
La decisión coloca en un mismo complejo dos niveles educativos. La preparatoria atenderá a estudiantes que cursan el bachillerato, mientras la universidad abrirá espacios para quienes buscan continuar una formación profesional. La combinación busca aprovechar la infraestructura disponible y concentrar servicios educativos públicos en un punto del sur capitalino.
Tlalpan recibe una nueva unidad académica
El anuncio se produjo junto con información sobre indicadores de seguridad en la demarcación. Sheinbaum señaló que Tlalpan registró una reducción relevante en la percepción ciudadana de inseguridad y la ubicó entre las alcaldías mejor evaluadas en ese indicador.
La nueva sede educativa representa una intervención distinta dentro de la misma alcaldía: convertir un predio asociado durante años con funciones policiales en un campus para jóvenes. El proyecto requerirá adecuaciones para aulas, servicios y operación académica antes de recibir estudiantes.
Las autoridades no precisaron cuántos lugares estarán disponibles en la primera generación ni el modelo de admisión. Tampoco informaron si la preparatoria y la universidad comenzarán actividades al mismo tiempo. Esos datos quedaron pendientes después del anuncio inicial.
La apertura dependerá de la adaptación del espacio
El Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado participa en la definición del nuevo uso del inmueble. La integración a la red educativa pública supone transferir la función del predio y preparar las instalaciones para necesidades diferentes a las que tenía la antigua escuela.
El proyecto se concentrará en ampliar la cobertura, pero su alcance final se conocerá cuando sean publicados el calendario, la inversión, los cupos y la oferta académica. La decisión política sobre el destino del inmueble ya fue confirmada: Tlalpan tendrá una sede de la Rosario Castellanos y una preparatoria en el mismo complejo.
La transformación anunciada abre la etapa de planeación y adecuación. Una vez concluidos esos trabajos, el predio dejará de ser identificado únicamente por su pasado policial y comenzará una nueva función dentro del sistema educativo de la Ciudad de México.
Fuentes: Eje Central.





