Un grupo ciudadano de Tuxtla Gutiérrez retiró cerca de 200 lonas y cubrió bardas con propaganda política en Lomas del Pedregal, Terán y Real del Bosque, como parte de una iniciativa vecinal que comenzó hace tres meses y que cuestiona la colocación de publicidad sin autorización de habitantes.
La agrupación está integrada por alrededor de 15 personas de distintas profesiones. Sus integrantes compran pintura y materiales con recursos propios, recorren colonias de la capital chiapaneca y atienden invitaciones de vecinos que piden retirar anuncios instalados en viviendas o espacios comunitarios. La acción más reciente incluyó la limpieza de una barda escolar y de una cuadra completa.
Una organización surgida entre vecinos
El origen de la iniciativa se remonta a una reunión entre amigos. Al día siguiente, observaron que varias casas de la zona tenían lonas y que algunas bardas habían sido pintadas con nombres, siluetas o frases asociadas con personajes políticos. Tras preguntar a residentes, recibieron respuestas de personas que aseguraron no haber autorizado la colocación.
Hans Ramírez Hernández, abogado e integrante del colectivo, explicó que el grupo decidió actuar después de ese episodio. Desde entonces, sus miembros han realizado tres jornadas y buscan que habitantes de otras colonias organicen acciones similares. El colectivo no recibe financiamiento de partidos ni de dependencias públicas, de acuerdo con sus promotores, y también ha recibido donaciones de pintura de particulares.
Quejas electorales siguen en revisión
El Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana de Chiapas reportó 78 quejas y denuncias recibidas hasta el 8 de octubre. De ese total, 32 ya habían sido resueltas y 46 permanecían en trámite. Los expedientes incluyen 33 casos por promoción personalizada, 26 por posibles actos anticipados, nueve relacionados con violencia por razón de género y diez clasificados en otros rubros.
Las cifras muestran que la disputa sobre la publicidad política no se limita a una percepción vecinal. Los participantes sostienen que una imagen, un nombre o un lema pueden posicionar anticipadamente a figuras públicas aun cuando el mensaje no solicite de manera expresa el voto. Abogados que participan en la iniciativa consideran que la legislación debe precisar los límites aplicables y permitir una vigilancia más oportuna.
Costos y contaminación en el espacio urbano
El grupo calcula que en Tuxtla existen 12 anuncios espectaculares relacionados con promoción política y más de 15 mil bardas pintadas. Esas estimaciones corresponden a los recorridos y registros de sus integrantes, no a un censo oficial. A partir de precios observados, señalan que un espectacular puede costar alrededor de 35 mil pesos mensuales y que pintar una barda puede representar entre mil 500 y dos mil pesos.
Además del gasto, los ciudadanos plantean un problema ambiental. Las lonas pequeñas, microperforados y otros materiales pueden convertirse en residuos y terminar en calles o corrientes de agua durante las lluvias. La agrupación analiza entregar el material retirado a la autoridad electoral o reutilizarlo en objetos de utilidad, con el propósito de evitar que termine como basura.
Tres colonias concentran las primeras jornadas
Lomas del Pedregal, Terán y Real del Bosque son las zonas intervenidas hasta ahora. En la última de ellas, residentes solicitaron directamente la presencia del colectivo. Brescia Cortez y Manuel de Jesús Cruz Espinosa, también participantes, señalaron que el objetivo inmediato es ampliar los recorridos y documentar la publicidad que aparezca sin consentimiento.
El reclamo ciudadano coincide con un periodo de reconfiguración partidista en Chiapas. Para el semestre de julio a diciembre fueron redistribuidas prerrogativas entre diez fuerzas políticas, luego del registro de tres nuevos partidos locales. En ese escenario, el retiro de lonas abrió una discusión en la capital sobre autorización vecinal, fiscalización de gastos y uso del paisaje urbano antes de los procesos electorales.
Fuentes: La Silla Rota.







