12 de octubre de 2026

Pobreza multidimensional aumenta por primera vez en 15 años

El índice global de pobreza multidimensional llegó a 1,200 millones de personas, con la infancia y las zonas rurales como los grupos más afectados.
Niñas y niños en una comunidad con carencias materiales
La pobreza multidimensional afecta con mayor intensidad a la infancia y a las zonas rurales.

La pobreza multidimensional en el mundo aumentó por primera vez en 15 años y alcanzó a 1,200 millones de personas, 51.5 millones más que en 2025, de acuerdo con la actualización 2026 del índice elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la Universidad de Oxford.

El nuevo balance mide privaciones simultáneas que van más allá del ingreso, como falta de alimentación adecuada, escolarización, agua limpia, electricidad y vivienda. La mitad de las personas afectadas son menores de edad y la mayor parte vive en comunidades rurales, una concentración que coloca a la infancia y al territorio como ejes de la alerta internacional difundida este lunes.

La infancia concentra más de la mitad de las carencias

El informe contabiliza 617 millones de niñas, niños y adolescentes dentro de la población en pobreza multidimensional. El 83 por ciento de los afectados reside en zonas rurales, donde la distancia a escuelas, clínicas y servicios básicos suele multiplicar las desventajas de los hogares.

La medición identifica carencias que se refuerzan entre sí. Una familia puede enfrentar al mismo tiempo inseguridad alimentaria, rezago escolar y falta de saneamiento, por lo que una mejora aislada no siempre basta para modificar su condición. El administrador del PNUD, Alexander De Croo, consideró que el incremento debe funcionar como una llamada de atención para los gobiernos y los organismos financieros.

La expansión no fue uniforme. En 95 países, el crecimiento de la población superó los avances obtenidos para reducir la incidencia de la pobreza. En Angola y Zambia disminuyó la proporción de habitantes con privaciones, pero el número absoluto aumentó debido a la dinámica demográfica. Nigeria también registró un retroceso después de las mejoras observadas durante la década pasada.

América Latina registra 33 millones de personas afectadas

En América Latina, el índice ubica a 33 millones de personas en pobreza multidimensional, equivalentes al 5.5 por ciento de la población incluida en la medición regional. De ese grupo, 6.1 millones enfrentan pobreza severa. Las principales contribuciones provienen de la falta de años de escolarización, con 37.3 por ciento, y de las carencias asociadas al nivel de vida, con 36.7 por ciento.

México aparece con 5.9 millones de personas en esta condición y un índice de 0.017, mientras Perú suma dos millones y un indicador de 0.023. Ambos países actualizaron sus datos con información de 2024 y cuentan con series de varios momentos, lo que permite observar cambios y no únicamente una fotografía aislada.

El resultado regional se mantiene por debajo del registrado en África subsahariana y el sur de Asia, pero la comparación no elimina los desafíos internos. Las diferencias entre territorios urbanos y rurales, así como el peso de la educación y la vivienda, muestran que los promedios nacionales pueden ocultar núcleos persistentes de exclusión.

Treinta y tres países lograron reducir el índice a la mitad

El reporte también documenta avances. Treinta y tres países redujeron a la mitad su índice en menos de 15 años, entre ellos seis naciones del África subsahariana. China consiguió una de las reducciones más rápidas del periodo analizado al pasar de 9.5 a 4.2 por ciento entre 2010 y 2014.

Egipto, Nepal, Tayikistán, Angola y Zambia redujeron la proporción de habitantes con múltiples privaciones en sus encuestas más recientes. La experiencia de esos países indica que las políticas coordinadas pueden producir resultados cuando atienden de manera conjunta la educación, la salud, los servicios básicos y las condiciones de vivienda.

La lectura del indicador exige distinguir entre tasa y cantidad de personas. Un país puede reducir el porcentaje de pobreza y, al mismo tiempo, sumar más habitantes afectados si la población crece con mayor rapidez. Esa diferencia explica parte del incremento global y obliga a dimensionar las políticas públicas de acuerdo con la evolución demográfica.

Vivienda y financiamiento marcan la agenda pendiente

La actualización señala que más de 1,000 millones de personas viven en asentamientos informales o barrios precarios y que 3,000 millones carecen de una vivienda adecuada. Naciones Unidas plantea reformar la arquitectura financiera internacional para ampliar la capacidad de los países en desarrollo de invertir en vivienda y servicios a gran escala.

El aumento global rompe una tendencia de tres lustros y devuelve presión a la agenda de desarrollo. La evidencia presentada este lunes combina una advertencia inmediata con una conclusión de largo plazo: los retrocesos no son inevitables, pero contenerlos requiere políticas integrales, información reciente y recursos capaces de llegar a las comunidades donde coinciden más carencias.

Fuentes: Noticias ONU.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *