México y la República de Corea abrieron una nueva etapa de cooperación económica con la firma de siete memorandos y una agenda enfocada en manufactura avanzada, inteligencia artificial, energía y cadenas de suministro. El Foro de Negocios México-Corea reunió en la capital del país a 400 empresarios y representantes de cámaras de ambas naciones.
El encuentro fue encabezado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el presidente surcoreano, Lee Jae-myung. Las delegaciones plantearon ampliar las inversiones, facilitar proyectos conjuntos y aprovechar la posición de México dentro del mercado norteamericano para incorporar más empresas coreanas a las cadenas regionales de valor.
La relación parte de una base comercial consolidada. Durante los últimos cinco años, el intercambio bilateral creció 38 por ciento y alcanzó más de 29 mil 200 millones de dólares en 2025. Corea ocupa el tercer lugar entre los socios comerciales de México en Asia-Pacífico.
Siete memorandos conectan empresas e instituciones
Los documentos suscritos involucran a compañías, organismos empresariales, instituciones financieras y dependencias públicas. Entre ellos figuran acuerdos entre la Cámara de Comercio e Industria de Corea y el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología, así como entre el banco de exportaciones e importaciones coreano y Bancomext.
También se formalizaron entendimientos relacionados con Kia y la Coordinación Nacional de Protección Civil. En el sector aeroespacial participan Korea Aerospace Industries, Posco International y la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial. La cartera combina financiamiento, producción, seguridad e integración industrial, con la intención de convertir el diálogo político en proyectos empresariales concretos.
Manufactura avanzada sostiene la relación bilateral
Lee Jae-myung destacó la función de México como nodo de las cadenas de suministro de América del Norte y como plataforma de manufactura en los sectores automotriz, electrónico y aeroespacial. Esa capacidad productiva es uno de los principales atractivos para las compañías que buscan atender desde territorio mexicano a distintos mercados.
Cerca de 500 empresas coreanas ya operan en México y acumulan una inversión histórica de 13 mil 500 millones de dólares. La presencia se concentra en manufacturas, aunque la agenda bilateral también contempla industrias creativas y culturales. México, a su vez, es el principal socio comercial de Corea en América Latina y el décimo a escala mundial.
Inteligencia artificial y autopartes abren proyectos
La agenda incluyó una reunión de Ebrard con Kim Jung-Kwan, ministro de Comercio, Industria y Recursos de Corea, para revisar mecanismos que permitan elevar la cooperación. El funcionario mexicano también conversó con directivos de Hyosung, compañía que analiza ampliar en San Luis Potosí su negocio de alfombras para automóviles.
Otro encuentro se realizó con representantes de Naver, empresa tecnológica surcoreana, para explorar posibles proyectos de colaboración en inteligencia artificial. Centros de datos, gobernanza digital, nuevas energías y tecnologías industriales fueron identificados por los participantes como áreas capaces de ampliar la relación más allá de sus actividades tradicionales.
El Plan México busca atraer nuevas inversiones
El gobierno mexicano vinculó la iniciativa con el Plan México, que busca incrementar la producción nacional y fortalecer la participación del país en las cadenas globales. La estrategia parte de su condición como decimoquinta economía mundial, undécimo exportador y décimo receptor de inversión extranjera directa.
Ebrard señaló que el foro representa el inicio de una etapa con objetivos comunes más amplios. La cooperación bilateral cuenta desde 2005 con la Asociación Estratégica para la Prosperidad Mutua; ahora, los dos gobiernos trabajan en la modernización del acuerdo para proteger inversiones y en una agenda que incorpora comercio, innovación, energía y tecnología.
El resultado inmediato son siete instrumentos de cooperación y una ruta de reuniones sectoriales. El avance posterior dependerá de que las empresas y organismos firmantes conviertan esos compromisos en inversión, capacidad productiva y negocios medibles en México y Corea.
Fuentes: Dossier Político, HOYTamaulipas









