La Misión Internacional Independiente de Investigación sobre Irán encontró motivos razonables para considerar que dos ataques contra instalaciones civiles iraníes, atribuidos por sus expertos a Estados Unidos, pudieron constituir crímenes de guerra. Los bombardeos del 28 de febrero alcanzaron una escuela primaria en Minab y un complejo deportivo con viviendas cercanas en Lamerd, y dejaron al menos 177 civiles muertos.
El documento será presentado ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Washington negó haber atacado Lamerd, mantiene abierta una investigación sobre Minab y rechazó las conclusiones de la misión. Los expertos también documentaron crímenes de lesa humanidad atribuidos a autoridades iraníes durante la represión de protestas.
Minab concentra 156 muertes, incluidos 120 niños
Misiles Tomahawk impactaron la escuela primaria Shajareh Tayyebeh, en la ciudad sureña de Minab. Las autoridades locales contabilizaron al menos 156 personas fallecidas, entre ellas 120 niños. El plantel estaba junto a un complejo naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, que también fue atacado ese día.
La misión señaló que la escuela era claramente identificable y no encontró información que indicara un uso militar. Con base en las pruebas recopiladas, consideró razonable atribuir el ataque a Estados Unidos, la única parte del conflicto con misiles Tomahawk. Sobrevivientes informaron que el centro recibió dos impactos.
Lamerd registra 21 víctimas civiles
El mismo 28 de febrero, proyectiles de tungsteno fueron dispersados sobre un complejo deportivo y una zona residencial de Lamerd. El balance de autoridades locales fue de al menos 21 civiles muertos, incluidos siete niños.
Los expertos identificaron el sistema utilizado como misiles de precisión PrSM y señalaron que solo Estados Unidos dispone de esa arma entre las partes del conflicto. El ejército estadounidense negó haber ejecutado ataques en Lamerd y rechazó la identificación del sistema armamentístico.
Washington rechaza las conclusiones de la misión
Estados Unidos no ha publicado los resultados de su investigación militar sobre Minab. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró previamente que sus fuerzas no atacarían objetivos civiles. Un funcionario del Departamento de Estado afirmó que el gobierno estadounidense no concede credibilidad al nuevo documento.
La misión concluyó que ambos episodios presentan indicios de ataques indiscriminados con muertes, lesiones y daños a bienes civiles. Esa valoración sustenta la referencia a posibles crímenes de guerra, formulada bajo el estándar de “motivos razonables para creer” utilizado por los investigadores.
El informe también examina la represión iraní
El trabajo abarca las protestas registradas entre diciembre de 2025 y enero de 2026 en las 31 provincias de Irán. Los investigadores documentaron uso generalizado de fuerza letal, detenciones masivas, tortura, aislamiento, ausencia de asistencia jurídica y ataques contra centros sanitarios.
La misión indicó que decenas de miles de personas fueron detenidas y que al menos 29 hombres han sido ejecutados después de juicios sumarios relacionados con los disturbios. No logró verificar de forma independiente el número total de muertos, pero estimó que superó la cifra oficial de 3 mil.
Los expertos calificaron la actuación de las autoridades iraníes como un ataque generalizado y sistemático contra población civil y enumeraron asesinato, encarcelamiento, tortura y otros actos inhumanos. Irán había rechazado antes las acusaciones de violaciones sistemáticas y atribuyó la violencia de las protestas a grupos que denominó terroristas y alborotadores.
Fuentes: BBC News Mundo, CNN en Español.





