29 de octubre de 2026

Peso cae 0.86% tras datos de inflación y PIB de Estados Unidos

El peso perdió 0.86% y cotizó en 18.7868 por dólar tras datos de inflación y PIB de Estados Unidos y la pausa de la Reserva Federal.
Billetes de dólar y pesos mexicanos durante una jornada cambiaria
El tipo de cambio spot se ubicó en 18.7868 pesos por dólar durante la mañana.

El peso mexicano se depreciaba 0.86 por ciento frente al dólar la mañana de este jueves, después de conocerse nuevos datos de inflación y crecimiento económico de Estados Unidos y tras la decisión de la Reserva Federal de mantener su tasa de interés.

El tipo de cambio spot se ubicó en 18.7868 pesos por dólar, frente al cierre oficial de 18.6261 unidades reportado por el Banco de México para la jornada anterior. La diferencia representaba una pérdida de 16.07 centavos para la moneda nacional.

El dólar alcanza un máximo de 18.8172 pesos

Durante las primeras operaciones, la cotización se movió entre un mínimo de 18.6321 y un máximo de 18.8172 pesos por dólar. El movimiento colocó al peso entre las monedas emergentes con mayores pérdidas de la sesión, en un entorno donde los inversionistas ajustaban posiciones después de varios indicadores estadounidenses.

El Índice Dólar, que compara a la divisa estadounidense con una canasta de seis monedas, retrocedía 0.16 por ciento a 102.03 unidades. Aun con esa baja general, el peso enfrentó presión vendedora por las expectativas sobre las tasas de interés y por el efecto que las cifras de Estados Unidos pueden tener sobre el diferencial con México.

La Fed mantiene su tasa entre 3.75 y 4 por ciento

La Reserva Federal dejó sin cambios su rango objetivo de 3.75 a 4 por ciento. El banco central indicó que necesita más información antes de decidir si serán necesarios nuevos incrementos. El mensaje sostuvo la percepción de una política monetaria restrictiva durante los próximos meses.

Felipe Barragán, analista de Pepperstone, señaló que el dólar conserva respaldo por los rendimientos reales elevados y por la expectativa de que la Fed mantenga esa orientación. Los operadores asignaban una probabilidad de 80 por ciento a un aumento en diciembre, una previsión que mantiene la atención sobre cada dato de precios, empleo y actividad.

Inflación y crecimiento superan la pausa monetaria

El índice de precios del gasto en consumo personal, la medida de inflación más seguida por la Fed, aumentó 0.5 por ciento mensual y 3.6 por ciento a tasa anual. Ambos datos estuvieron en línea con las previsiones, pero confirmaron que las presiones de precios continúan por encima de niveles compatibles con una relajación rápida.

En paralelo, la estimación preliminar del Producto Interno Bruto de Estados Unidos mostró un crecimiento de 3.4 por ciento durante el tercer trimestre, por encima de lo esperado. La fortaleza de la economía puede prolongar las presiones inflacionarias y reducir el espacio para bajar tasas, lo que favorece al dólar mediante rendimientos más atractivos.

El mercado espera el PIB de México y la reunión de Banxico

En México, los inversionistas esperan la publicación del PIB del tercer trimestre, prevista para este viernes. El dato ayudará a medir el ritmo de la actividad nacional y a valorar la posibilidad de un recorte de la tasa de referencia, una opción mencionada en la minuta reciente del Banco de México.

La junta del banco central mexicano se realizará la próxima semana. La diferencia entre las tasas de México y Estados Unidos ha sido un soporte importante para el peso mediante operaciones de carry trade, por lo que cualquier ajuste en uno u otro país puede modificar el atractivo relativo de la moneda.

Monex ubicó niveles técnicos de soporte y resistencia en 18.67 y 18.80 pesos por dólar, respectivamente. La cotización ya se aproximó a la parte alta de ese intervalo durante la mañana. El cierre dependerá de la reacción a los datos estadounidenses, del comportamiento global del dólar y de las posiciones que tomen los operadores antes de conocer el crecimiento económico de México.

Fuentes: Banco de México, Reserva Federal, El Economista.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *