La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) informó que adquirió nueve camionetas tipo Jeep, debido a que las unidades que usaban las ministras y ministros ya no cumplían con las medidas necesarias para garantizar su seguridad e integridad personal ante la alta responsabilidad que desempeñan.
Ante las críticas surgidas este jueves en redes sociales por la compra, la institución aseguró que la renovación de la flotilla se llevó a cabo conforme a la normatividad interna vigente emitida en 2019, la cual establece que cada cuatro años los vehículos blindados deben ser sustituidos por motivos de seguridad y por el servicio que prestan.
“Dicha renovación se realizó en estricto apego a la normatividad interna vigente emitida en 2019, la cual establece que este tipo de vehículos, por motivos de seguridad y por el servicio que prestan, deben renovarse periódicamente —cada cuatro años o antes, cuando las condiciones del automotor no sean seguras— para garantizar condiciones adecuadas de operación y seguridad”, señaló la Corte.
El comunicado añadió que la renovación se hizo de manera paralela al proceso de desincorporación de un parque vehicular mayor al adquirido, con el propósito de no generar un gasto adicional para la institución.
Asimismo, la Corte argumentó que la renovación “contó con opiniones técnicas emitidas por autoridades federales, concluyéndose que las unidades en uso ya no cumplían con los estándares adecuados de seguridad, por lo que su continuidad comprometía su operación. La adquisición de los nuevos vehículos responde, por tanto, a criterios de prevención, seguridad institucional y no a consideraciones discrecionales”.





