Dieciséis docentes de primarias bilingües de Los Altos de Chiapas participaron en talleres de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla para llevar óptica, matemáticas y agroecología a las aulas en lengua tzotzil.
La universidad informó este 3 de noviembre que la formación, denominada “La ciencia también se habla en Tzotzil”, se realizó con apoyo de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. El trabajo estuvo a cargo del Instituto de Física “Luis Rivera Terrazas” y de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas de la BUAP.
Cinco comunidades de Larráinzar participan
El grupo reunió a profesoras y profesores de cinco comunidades indígenas de la zona escolar 210, en el municipio chiapaneco de Larráinzar. Sandra Aurora González Sánchez, académica vinculada con el programa, mencionó entre ellas a Patentik, Suytik y Natilyaxaltik. La participación de docentes de escuelas bilingües coloca el trabajo en el nivel donde niñas y niños entran en contacto cotidiano con los contenidos científicos.
González Sánchez dirige el Laboratorio de Ecofeminismos y Didáctica de las Ciencias con Interculturalidad y coordina esta colaboración. Explicó que la formación continua de los maestros es una parte central de la iniciativa. La propuesta no se limita a traducir términos técnicos: busca relacionar herramientas de enseñanza y saberes comunitarios con problemas concretos del entorno de los estudiantes.
Microscopios accesibles y restauración de suelos
En las sesiones técnicas, los participantes diseñaron y construyeron microscopios de bajo costo, además de trabajar en metodologías para la enseñanza de las matemáticas. La capacitación incluyó análisis de suelos y prácticas orientadas a su restauración, una conexión directa entre el aprendizaje escolar y las condiciones productivas de las comunidades rurales.
La óptica, las matemáticas y la agroecología formaron los tres ejes de trabajo descritos por la universidad. Cada uno plantea una forma distinta de llevar la experimentación al salón de clases. El armado de instrumentos sencillos permite observar fenómenos sin depender de equipo de laboratorio sofisticado; el estudio del suelo vincula la ciencia con un recurso presente en la vida diaria de las localidades.
El proyecto se enfoca en niñas y niños de 6 a 12 años
Los talleres forman parte del proyecto Secihti 1280-2025, llamado “Formación de vocaciones científicas vinculadas a las Ciencias de la Vida en Infancias Tzotziles de 6 a 12 años”. Su campo de trabajo está en Los Altos de Chiapas, particularmente en Larráinzar. La capacitación de docentes es una vía para llegar a las aulas bilingües donde estudia la población infantil a la que se dirige el proyecto.
La iniciativa aborda barreras de género, origen étnico y condición socioeconómica que dificultan el acceso a las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. En este esquema, el idioma de enseñanza y el conocimiento local no aparecen como obstáculos, sino como componentes de las actividades didácticas. González Sánchez señaló que la colaboración pretende fortalecer el aprendizaje y conectar las herramientas científicas con asuntos de las comunidades.
Una colaboración entre instituciones de Puebla y Chiapas
La formación reúne capacidades de la BUAP y de especialistas radicados en Chiapas, con respaldo federal. El Instituto de Física y la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas aportaron los talleres, mientras la coordinación académica mantiene el vínculo con las escuelas de la región. La universidad situó el programa en un contexto de rezago educativo que afecta de forma especialmente intensa a Chiapas.
Al concluir las sesiones, los 16 docentes habían trabajado con dispositivos de bajo costo, métodos de matemáticas y ejercicios de análisis y restauración de suelos. Esos contenidos constituyen el resultado inmediato de la jornada anunciada este martes y la base material de la enseñanza de ciencias prevista para las primarias bilingües de las cinco comunidades participantes.
Fuentes: Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Hipócrita Lector.









