17 de octubre de 2026

Empresas proyectan invertir 4 mil 500 millones de dólares en gas natural en Matamoros

Freedom LNG y LNG Alliance solicitaron autorización para desarrollar Bravo LNG; el proyecto aún depende de permisos en Estados Unidos y México.
Personal recorre instalaciones energéticas vinculadas al puerto de Matamoros
Infraestructura energética en la zona portuaria de Matamoros, Tamaulipas.

Las empresas Freedom LNG y LNG Alliance solicitaron autorización al Departamento de Energía de Estados Unidos para desarrollar Bravo LNG, un proyecto de gas natural licuado en el puerto de Matamoros, Tamaulipas, con una inversión estimada en 4 mil 500 millones de dólares.

La propuesta plantea transportar gas desde Estados Unidos hacia una terminal mexicana, procesarlo para su envío marítimo y atender compradores en Europa, Sudamérica y el Caribe. El plan todavía no cuenta con todas las autorizaciones: deberá superar la evaluación estadounidense y posteriormente cumplir los procedimientos regulatorios, energéticos y ambientales de México.

Bravo LNG proyecta seis millones de toneladas al año

La documentación presentada contempla recibir en el puerto un promedio anual de 343 mil millones de pies cúbicos de gas, volumen equivalente a cerca de seis millones de toneladas de gas natural licuado. La instalación aprovecharía la posición del recinto de Matamoros y su conexión con la infraestructura energética del Golfo de México.

Las compañías prevén que la etapa de construcción y pruebas esté lista hacia 2030 y que la operación comercial se consolide en 2031. De obtener los permisos, el esquema de exportación tendría una duración inicial de 20 años. El calendario dependerá de las revisiones técnicas y ambientales, así como de las condiciones de financiamiento y contratación.

La construcción podría movilizar más de seis mil empleos

El proyecto estima ocupar a más de seis mil trabajadores durante la fase de construcción. Una vez en funcionamiento, la terminal requeriría alrededor de mil 200 puestos permanentes. Estas cifras forman parte de la propuesta empresarial y deberán precisarse conforme avance la ingeniería y se definan proveedores, contratistas y necesidades operativas.

El impacto regional podría extenderse a servicios portuarios, transporte, mantenimiento, alojamiento y proveeduría industrial. Para Tamaulipas, el reto será vincular esas oportunidades con capacitación local y contratos que permanezcan en la región. La inversión no está garantizada mientras falten los permisos, por lo que las estimaciones laborales deben entenderse como proyecciones.

El gasoducto Sur de Texas-Tuxpan sería una pieza central

Bravo LNG considera utilizar el gasoducto Sur de Texas-Tuxpan, en operación desde 2018. Esa infraestructura ya abastece a instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad y conecta el suministro estadounidense con distintos puntos de la costa mexicana. La terminal de Matamoros agregaría una salida destinada a mercados internacionales.

Freedom LNG desarrollaría con esta iniciativa su primer proyecto de este tipo en México, acompañada por LNG Alliance, que cuenta con experiencia en infraestructura de licuefacción en Guaymas, Sonora. La asociación busca combinar el suministro y la capacidad técnica con un punto portuario cercano a las redes transfronterizas.

La revisión regulatoria definirá la viabilidad del plan

El Departamento de Energía estadounidense debe determinar si autoriza el envío de gas para el proyecto. En México, el expediente tendrá que pasar por la Comisión Nacional de Energía y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, además de otros permisos portuarios, de construcción y de impacto correspondientes.

La evaluación deberá considerar seguridad industrial, emisiones, uso de suelo, capacidad marítima y efectos acumulados en una zona que ya concentra proyectos energéticos. El puerto también está contemplado como base de apoyo para Trión, el desarrollo petrolero de Woodside Energy y Petróleos Mexicanos que busca extraer su primer barril en 2028.

Bravo LNG podría convertir a Matamoros en un nodo relevante de exportación energética, pero su avance dependerá de reglas claras, transparencia en la evaluación y compromisos verificables con la comunidad. La solicitud abre el proceso; no equivale todavía a una autorización ni al inicio de obras.

Fuentes: Departamento de Energía de Estados Unidos, Freedom LNG, LNG Alliance, Comisión Nacional de Energía, Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente y Milenio.

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