Fitch Ratings elevó de 1.0 a 1.4 por ciento su pronóstico de crecimiento para México en 2026, apoyada en el repunte del segundo trimestre, las exportaciones ligadas a inteligencia artificial y una mejor perspectiva para Estados Unidos.
La revisión añade cuatro décimas a la estimación anterior, pero mantiene una recuperación moderada. Para 2027, la calificadora conservó una previsión de 1.8 por ciento y para 2028 anticipó un avance de 2.0 por ciento, ambos todavía por debajo del promedio de 3.0 por ciento observado entre 2021 y 2025.
El nuevo escenario incorpora riesgos comerciales, regulatorios y jurídicos. Las revisiones del T-MEC, los aranceles sobre vehículos fabricados en México, la reforma judicial y la reducción prevista de la jornada laboral forman parte de las variables que pueden aplazar decisiones empresariales.
El PIB rebotó 1.4 por ciento en el segundo trimestre
La economía mexicana creció 1.4 por ciento entre abril y junio, después de una contracción de 0.3 por ciento en los primeros tres meses del año. La producción avanzó en los principales sectores y superó las expectativas utilizadas por Fitch para su cálculo previo.
El repunte no se distribuyó de manera uniforme dentro del trimestre. Una parte importante se concentró en abril, mientras los indicadores mensuales registraron caídas en mayo y junio. Esa secuencia llevó a la calificadora a reconocer la mejora sin asumir que el ritmo se sostendrá de forma automática.
La estimación para México también recibió apoyo de una proyección más favorable para Estados Unidos, su principal socio comercial. El desempeño de la demanda estadounidense influye directamente en las fábricas y cadenas productivas orientadas a la exportación.
Equipos para inteligencia artificial superan a vehículos
El volumen de exportaciones mexicanas aumentó durante el último año por los envíos de mercancías asociadas con la inteligencia artificial, entre ellas equipos para procesamiento de datos. El valor de esos productos ya supera al de las exportaciones de vehículos y además está exento de aranceles en Estados Unidos.
El cambio modifica la composición de las ventas externas, aunque su efecto interno es menor que el de la industria automotriz. Los equipos tecnológicos incorporan una alta proporción de insumos importados y, por esa razón, dejan menos valor agregado en México.
La industria automotriz enfrenta un escenario distinto. Los aranceles aplicados a los vehículos producidos en el país reducen su competitividad y limitan una de las ramas que históricamente ha generado mayor integración con proveedores nacionales.
Consumo e inversión fija muestran recuperación gradual
Fitch calculó que el consumo privado aumentará 1.7 por ciento en 2026 y 2.1 por ciento en 2027. La fortaleza del empleo sostendrá el gasto de los hogares durante el periodo, dentro de una expansión económica que continuará siendo acotada.
La inversión fija cayó 6.3 por ciento en 2025. Para este año, la previsión apunta a una recuperación de 2.0 por ciento y para el próximo a otra de 2.1 por ciento. El Plan México puede contribuir si los anuncios se transforman en proyectos y consiguen movilizar capital privado.
La incertidumbre alrededor de las revisiones anuales del T-MEC puede frenar ese proceso. Algunas empresas podrían postergar inversiones hasta conocer las condiciones comerciales y regulatorias con las que operará la integración productiva de Norteamérica.
Inflación cerraría en 4 por ciento y la tasa en 6.5
La calificadora prevé que la inflación termine 2026 en 4.0 por ciento, baje a 3.8 en 2027 y a 3.6 en 2028. El encarecimiento internacional de productos agropecuarios y los efectos de El Niño sobre alimentos constituyen los principales riesgos para los precios.
Aunque anticipa presiones, Fitch considera elevado el umbral para que el Banco de México vuelva a subir su tasa de referencia. Su escenario mantiene el indicador en 6.5 por ciento durante 2026, 2027 y 2028.
Para el tipo de cambio, la proyección contempla una depreciación gradual: 17.60 pesos por dólar al cierre de 2026, 18 pesos en 2027 y 18.50 en 2028. La trayectoria incorpora el endurecimiento monetario previsto en Estados Unidos.
Fuentes: Expansión









