La clausura del albergue Penetrando la Oscuridad, ubicado en la colonia Calvarium de Tuxtla Gutiérrez, mantiene sin una alternativa clara a las 26 personas que aún viven en el lugar y dependen del refugio para recibir alimentación, alojamiento y atención médica.
La Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dipris) ordenó el cierre del inmueble; sin embargo, los responsables del centro aseguran que hasta ahora ninguna autoridad les ha informado quién se hará cargo de los residentes una vez que concluya su operación.
Actualmente permanecen en el sitio 10 mujeres y 16 hombres. De acuerdo con Manuel Arévalo, director del albergue, la mayoría de los internos fueron encontrados en situación de calle y no cuentan con familiares localizados.
En algunos casos tampoco tienen documentos de identidad, lo que dificulta su identificación y eventual reunificación con familiares.
El refugio operó durante años con apoyo de donativos privados. Aunque Arévalo aseguró que nunca se opusieron a las inspecciones de las autoridades, consideró que las observaciones realizadas estaban relacionadas principalmente con aspectos de infraestructura y podían atenderse sin llegar al cierre definitivo.
La clausura ocurre casi tres meses después de que varias adolescentes abandonaran las instalaciones, un hecho que generó atención pública. Según el director, las jóvenes salieron por decisión propia y posteriormente fueron localizadas por las autoridades correspondientes.
Al vencer el plazo para que albergue deje de operar, sigue sin definirse quién asumirá la atención de las 26 personas que permanecen en el lugar. Ante ello, los responsables del centro solicitaron la intervención de las autoridades estatales para garantizar que ninguna quede desamparada tras el cierre.





