A pesar de que en Chiapas el delito de feminicidio puede castigarse con hasta 100 años de prisión, las familias de las víctimas siguen sin encontrar justicia. Para la presidenta de la Fundación Karla Velasco, Maricruz Velasco Nájera, el endurecimiento de las penas no ha tenido un impacto real, pues los responsables continúan sin ser llevados ante los tribunales.
La activista aseguró que durante 2026 se han registrado 21 feminicidios en la entidad y, hasta el momento, ninguno ha derivado en la vinculación a proceso de los presuntos responsables, situación que atribuyó a las deficiencias en la procuración e impartición de justicia.
Explicó que uno de los principales problemas se presenta desde las primeras etapas de las investigaciones, donde las carpetas son integradas con errores, pruebas insuficientes o un manejo inadecuado de las evidencias, lo que termina debilitando los casos cuando llegan ante un juez.
Velasco Nájera sostuvo que estas fallas reflejan la falta de preparación de parte del personal encargado de investigar y resolver los casos, además de la ausencia de una perspectiva de género en las actuaciones de ministerios públicos y jueces.
Como ejemplo, recordó el feminicidio de su hija, Karla Velasco, y afirmó que durante la investigación se cometieron irregularidades que, a su juicio, permitieron que dos personas señaladas en el caso permanecieran en libertad desde 2018.
Asimismo, consideró necesaria una depuración dentro de la Fiscalía General del Estado y del Poder Judicial, al señalar que existen servidores públicos que actúan con negligencia o incurren en prácticas de corrupción, lo que prolonga la impunidad y revictimiza a las familias.
Finalmente, hizo un llamado a que las instituciones encargadas de procurar e impartir justicia fortalezcan la capacitación de su personal y garanticen investigaciones sólidas que permitan sancionar a los responsables de los feminicidios y ofrecer una respuesta efectiva a las víctimas.





