15 de septiembre de 2026

Pemex y CFE enfrentan brecha de inversión para proyectos hacia 2030

Los recursos previstos para Pemex y CFE en 2027 quedan por debajo de la escala de sus planes energéticos hacia 2030.
Infraestructura energética vinculada a los planes de inversión de Pemex y CFE

Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad llegarán a 2027 con recursos públicos que no alcanzan para cubrir la escala de sus planes hacia 2030, una brecha que coloca la participación privada y los esquemas mixtos en el centro de la estrategia energética. El proyecto presupuestal asigna a Pemex 255 mil 500 millones de pesos para inversión y a la CFE 61 mil millones, mientras ambas empresas sostienen metas de producción, generación, transmisión y electrificación que exigen desembolsos mucho mayores.

El desafío no se limita a cuánto dinero recibirá cada empresa del Estado, sino a la velocidad con la que debe ejecutarse. Pemex busca elevar la extracción de hidrocarburos, reforzar la producción de combustibles y sostener la operación de sus instalaciones. La CFE, por su parte, tiene pendientes nuevas centrales, líneas de transmisión, subestaciones, ampliaciones de red y obras para llevar electricidad a comunidades todavía rezagadas.

En conjunto, el gasto de inversión física previsto para obras públicas asciende a 1.03 billones de pesos, un aumento real de 3.5 por ciento. Dentro de esa bolsa, Pemex concentra alrededor de una cuarta parte y la empresa eléctrica participa con cerca de 6 por ciento. El contraste muestra que la expansión del sistema energético compite por recursos con otros proyectos de infraestructura y obliga a priorizar obras con impacto inmediato.

Pemex recibe 255 mil 500 millones para inversión en 2027

El presupuesto total propuesto para la petrolera es de 517 mil 362 millones de pesos. La cifra representa una reducción real de 1.3 por ciento frente a los 527 mil 121 millones considerados para 2026. De ese monto, 255 mil 500 millones se destinarían a gasto de inversión, con el objetivo de mantener operaciones y acercar a la empresa a sus compromisos productivos.

La hoja de ruta hacia 2030 plantea subir la producción de hidrocarburos desde un nivel aproximado de 1.6 millones hasta 1.8 millones de barriles diarios. También contempla alcanzar 5 mil millones de pies cúbicos diarios de gas y producir 343 mil barriles por día de gasolina, diésel y turbosina. Cumplir esas metas requiere actividad en campos, mantenimiento, logística y capacidad de transformación durante varios ejercicios fiscales.

Exploración petrolera cae 40.6 por ciento en el proyecto

Uno de los puntos de mayor presión aparece en exploración. Los recursos previstos para ese rubro disminuyen de 39 mil 495 millones a 23 mil 452 millones de pesos, una caída real de 40.6 por ciento. La reducción importa porque la incorporación de reservas y el desarrollo de nuevos yacimientos determinan la capacidad de sostener la producción futura, especialmente cuando los campos maduros registran declinaciones naturales.

El ajuste abre un dilema operativo: destinar más recursos a activos que ya producen puede ayudar a defender los volúmenes del corto plazo, pero reducir la búsqueda y evaluación de nuevas reservas limita opciones para los siguientes años. En ese escenario, los contratos de servicios y los proyectos con inversión complementaria pueden ganar peso, siempre que establezcan calendarios, responsabilidades y retornos verificables.

CFE dispone de 61 mil millones ante planes superiores a 980 mil millones

La empresa eléctrica tendría un presupuesto total de 523 mil 747 millones de pesos, 8.5 por ciento menos en términos reales que los 554 mil 567 millones de 2026. Su inversión física quedaría en 61 mil millones de pesos, una baja real de 3.6 por ciento, frente a una cartera de proyectos hacia 2030 cuyo costo acumulado supera los 980 mil millones.

Dentro de la asignación destaca la distribución, con 10 mil 713 millones de pesos y un incremento real de 18 por ciento. Esa red es el último tramo que conecta la electricidad con hogares, comercios e industrias, por lo que su ampliación y mantenimiento inciden directamente en la continuidad del servicio, las pérdidas técnicas y la capacidad para incorporar nueva demanda.

Más de 22 mil megawatts y 158 proyectos siguen en la agenda

El programa de la CFE considera añadir más de 22 mil megawatts de capacidad de generación. A ello se suman más de 158 proyectos de transmisión, 95 nuevas subestaciones, 95 ampliaciones, 6 mil 875 acciones de modernización de redes y 42 mil 221 obras de electrificación. La magnitud de la cartera explica por qué una asignación anual no basta para financiar todo el despliegue.

El sector energético tendría en 2027 una contracción real cercana a 5.3 por ciento. Con recursos fiscales limitados, la ejecución dependerá de ordenar proyectos por madurez, efecto sobre la confiabilidad y capacidad de movilizar capital adicional. La brecha entre presupuesto y objetivos no cancela los planes, pero sí obliga a definir qué obras iniciarán primero, bajo qué esquema serán financiadas y cómo se medirá su avance antes de 2030.

Fuentes: Expansión

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