A más de tres meses del descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el 28 de diciembre en Nizanda, Oaxaca, que dejó 14 personas muertas, la Fiscalía General de la República informó que 145 personas han recibido una reparación integral del daño de forma inmediata.
La titular de la FGR, Ernestina Godoy Ramos, reiteró que el accidente tuvo como causa el exceso de velocidad, luego de que se integraran cuatro carpetas de investigación que permitieron acreditar los presuntos delitos de homicidio y lesiones culposas.
Por estos hechos fueron señalados el maquinista Felipe de Jesús Díaz Gómez, el conductor Emilio Erasmo Canteros Méndez y el jefe de despacho Ricardo Mendoza Cerón.
En cuanto al delito de daño en bienes, la empresa involucrada otorgó el perdón como parte ofendida; sin embargo, en el caso de ataques a las vías generales de comunicación, este no fue concedido, debido a los dictámenes periciales en arquitectura, ingeniería civil y seguridad industrial.
Las investigaciones también concluyeron que la infraestructura ferroviaria cumplía con las normas. De acuerdo con los peritajes, la vía, durmientes, fijaciones y balasto en el punto del siniestro se encontraban en condiciones adecuadas.
Asimismo, la fiscal descartó irregularidades en el uso de recursos públicos, luego de analizar información de la empresa ferroviaria, seis auditorías y cinco expedientes concluidos por la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
En este sentido, tanto la Auditoría Superior de la Federación como las instancias correspondientes no detectaron observaciones penales en 41 contratos relacionados con la construcción de la vía, adquisición de material ferroviario y su mantenimiento.
Los estudios técnicos en ingeniería, topografía y seguridad industrial confirmaron además que tanto las condiciones de la vía como de las locomotoras y vagones cumplían con la normativa aplicable al momento del accidente.





