Chiapas enfrenta una de las temporadas de incendios forestales más severas de los últimos años, con 3,138 hectáreas afectadas en lo que va de 2026 y un panorama que mantiene en alerta a autoridades estatales y federales.
El repunte, que ya supera lo registrado en 2025, ha colocado al estado en el foco nacional por la magnitud del daño ambiental y las condiciones que favorecen la propagación del fuego.
El origen del problema se remonta al año pasado, cuando las lluvias intensas provocaron un crecimiento inusual de la vegetación. Hoy, con la llegada del calor extremo, los vientos secos y la baja humedad, esa cobertura se ha convertido en combustible, generando un entorno altamente propenso a incendios.
De acuerdo con el secretario de Protección Civil, Mauricio Cordero Rodríguez, en lo que va del año se han registrado 27 incendios forestales en Chiapas, una cifra que refleja el impacto de esta combinación de factores climáticos. La situación ha obligado a mantener activo un semáforo de riesgo que se actualiza diariamente y que al 7 de abril ubica a varios municipios en niveles de peligro alto y máximo, con restricciones directas en el uso del fuego.
Municipios como Tuxtla Gutiérrez, Arriaga, Comitán, Tonalá, Jiquipilas, Cintalapa y Villaflores se encuentran entre las zonas con mayor riesgo. En total, 15 municipios han sido identificados como prioritarios en acciones de prevención y atención, entre ellos La Concordia, Villa Corzo, Ocosingo y Pijijiapan.
Las condiciones climáticas agravan el panorama. En Tuxtla Gutiérrez se han registrado temperaturas de hasta 37 grados, mientras que en la región Costa los termómetros superan los 40 grados. A esto se suman rachas de viento de hasta 80 kilómetros por hora y bajos niveles de humedad, factores que facilitan la rápida propagación del fuego.
El impacto no se limita a los ecosistemas forestales. Las principales presas del estado también registran niveles reducidos: La Angostura se encuentra al 51.9 por ciento de su capacidad y Malpaso al 52.7 por ciento, lo que limita la disponibilidad de agua para el combate de incendios y agrava el estrés hídrico en la entidad.
A nivel nacional, la Comisión Nacional Forestal reporta más de 100 mil hectáreas afectadas por incendios en 2026, con al menos 19 siniestros activos hasta inicios de abril, tres de ellos dentro de Áreas Naturales Protegidas, lo que confirma que el problema rebasa el ámbito local y se ha convertido en una emergencia ambiental de gran escala.





