Las empresas mexicanas prevén que la inteligencia artificial pase de representar 12% de su presupuesto tecnológico a 21% en los próximos tres años, aunque persiste el reto de medir con precisión los resultados de esas inversiones.
El dato proviene del estudio Desbloqueando el Potencial de la IA en México 2026, elaborado por Strand Partners para Amazon Web Services. La investigación, difundida este 17 de agosto, describe un avance sostenido de la adopción tecnológica y una discusión cada vez más concreta: no basta con incorporar herramientas, también es necesario demostrar qué impacto tienen en costos, ingresos, servicio y productividad.
Una inversión que gana espacio
Según los resultados citados por Tecnoempresa, 63% de las organizaciones aumentó su inversión en inteligencia artificial durante el último año. El estudio estima que la participación de esa tecnología dentro del gasto de TI crezca de 12% a 21% en el horizonte de tres años. La expansión proyectada confirma que la IA dejó de ser un tema experimental para muchas empresas.
La tendencia ocurre mientras las organizaciones reordenan sus prioridades de innovación. El reporte indica que 67% de las compañías considera que la IA tiene un papel crítico o importante en sus operaciones, y 62% la ubica como una prioridad alta o máxima. En paralelo, la adopción de servicios de nube avanzó de 63% a 71%, un componente relevante para desarrollar y desplegar aplicaciones a escala.
El desafío de comprobar resultados
El crecimiento de la inversión no significa que las empresas tengan resuelto cómo evaluar sus beneficios. Solo 33% de las organizaciones consultadas dijo confiar en su capacidad para medir el retorno de los proyectos de IA, mientras 25% cuenta con un marco definido para evaluarlos. La diferencia es importante porque una cosa es registrar uso de herramientas y otra vincularlas con resultados comerciales.
El estudio señala que 45% sigue sobre todo indicadores de actividad, como utilización y tiempo ahorrado. En contraste, 23% mide resultados vinculados con ingresos, reducción de costos o satisfacción de clientes. El reto empresarial es pasar de indicadores de adopción a métricas que expliquen el valor generado.
Casos y pequeñas empresas
La investigación menciona experiencias de compañías mexicanas que emplean infraestructura de nube para automatizar procesos. Entre ellas aparece Nauphilus, dedicada a IA conductual, y Picaio, una plataforma enfocada en conciliación fiscal. Los ejemplos muestran que la conversación no se limita a grandes corporativos: las herramientas digitales también pueden ampliar capacidades de pequeñas empresas y personas trabajadoras independientes.
Setenta por ciento de las empresas participantes considera que la IA puede ayudar a los negocios pequeños a crecer más rápido, y 65% ve potencial para competir internacionalmente. Las cifras no son una garantía de resultado, pero sí muestran por qué la capacitación, la estrategia y la evaluación se volvieron temas centrales para el sector.
Empleo y formación
El informe también recoge expectativas sobre el mercado laboral. Cuarenta y seis por ciento de las empresas anticipa nuevos puestos o cambios relevantes en empleos actuales en los próximos tres a cinco años; 49% espera que cerca de la mitad de sus futuras contrataciones requiera conocimientos básicos de IA. La preparación de equipos será tan relevante como la compra de tecnología.
Fuentes: Tecnoempresa; estudio Desbloqueando el Potencial de la IA en México 2026, de Strand Partners para AWS.









