Los precios mundiales de los alimentos registraron un aumento en febrero después de cinco meses consecutivos de descensos, impulsados principalmente por el encarecimiento de los cereales, la carne y los aceites vegetales, informó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El índice de precios de los alimentos de la FAO, que mide la variación mensual de una canasta de productos comercializados a nivel internacional, se ubicó en 125.3 puntos en febrero, frente a los 124.2 registrados en enero. El incremento fue de 0.9 por ciento mensual, aunque el indicador todavía se mantiene 1 por ciento por debajo del nivel observado hace un año.
El aumento estuvo impulsado por los cereales, cuyos precios subieron 1.1 por ciento. En particular, el trigo registró un alza de 1.8 por ciento debido a riesgos climáticos en Europa y Estados Unidos, además de interrupciones logísticas en Rusia y la región del mar Negro. El arroz también mostró un ligero incremento de 0.4 por ciento por la demanda sostenida de variedades como basmati y japónica.
Los aceites vegetales aumentaron 3.3 por ciento y alcanzaron su nivel más alto desde junio de 2022, impulsados por el alza del aceite de palma ante una fuerte demanda mundial y menor producción estacional en el sudeste asiático, así como por el aceite de soja ante expectativas de políticas estadounidenses favorables a los biocombustibles.
En contraste, los productos lácteos bajaron 1.2 por ciento, principalmente por la caída en los precios del queso en la Unión Europea. El azúcar también retrocedió 4.1 por ciento y alcanzó su nivel más bajo desde octubre de 2020 ante expectativas de una oferta mundial abundante.
En un informe aparte, la FAO elevó ligeramente su previsión de producción mundial de cereales para 2025 hasta un récord de 3 mil 29 millones de toneladas métricas, lo que representaría un aumento de 5.6 por ciento respecto al año anterior.





