Las exportaciones de México crecieron 9.3 por ciento durante el segundo trimestre de 2026 respecto de los tres meses previos y se convirtieron en el principal impulso de la oferta y demanda global del país, que avanzó 1.7 por ciento en el mismo periodo, de acuerdo con las cifras trimestrales del Inegi.
El repunte ocurrió entre abril y junio, después de que las ventas al exterior habían aumentado apenas 0.8 por ciento en el primer trimestre. La aceleración exportadora estuvo acompañada por una recuperación de la inversión fija y un avance más moderado del consumo, una combinación que amplió la actividad económica más allá del gasto de los hogares.
En comparación anual, la oferta y demanda global aumentó 5.7 por ciento. Ese indicador integra, por el lado de la oferta, la producción interna y las importaciones; por el lado de la demanda reúne consumo privado, gasto público, inversión y exportaciones. Su comportamiento permite observar de dónde provino el movimiento de bienes y servicios en la economía nacional.
El comercio exterior gana peso en la actividad
Las exportaciones registraron un crecimiento anual de 13.8 por ciento y su avance trimestral fue el mayor desde el tercer trimestre de 2020. Las ventas externas equivalieron a 46.9 por ciento del producto interno bruto, una proporción sin precedente en la serie estadística, mientras las importaciones representaron 52.66 por ciento.
El dinamismo también se reflejó en sectores de alto valor. Las exportaciones de equipos de cómputo acumularon un incremento anual de 182.11 por ciento hasta junio. Buena parte del valor de esos productos se genera fuera del país, pero su expansión muestra la intensidad de los flujos manufactureros y logísticos que cruzaron las fronteras mexicanas durante el semestre.
Las importaciones crecieron 2.3 por ciento frente al trimestre anterior y 13.8 por ciento en su comparación anual. Este aumento acompañó tanto la demanda de insumos para las cadenas productivas como el movimiento de bienes terminados, y elevó el peso del intercambio internacional dentro de la oferta total.
La inversión rompe una racha de debilidad
La formación bruta de capital fijo avanzó 4.3 por ciento trimestral, su mayor incremento desde los primeros tres meses de 2023. Fue apenas el segundo resultado positivo de los últimos siete trimestres y permitió que la inversión representara 22.74 por ciento del PIB, por encima del 21.88 por ciento observado un año antes.
Tanto la inversión pública como la privada mostraron variaciones positivas: la primera aumentó 4.38 por ciento y la segunda 4.33 por ciento frente al trimestre inmediato anterior. En términos anuales, la inversión total creció 3.52 por ciento, con lo que puso fin a seis trimestres consecutivos de retrocesos.
El componente privado subió 1.95 por ciento anual después de siete caídas, mientras el público aumentó 14.74 por ciento. Los datos describen una reactivación de compras de maquinaria, equipo y construcción, rubros que amplían la capacidad productiva y suelen tener efectos sobre proveedores, empleo y obras.
Consumo de hogares retoma el crecimiento
El consumo privado aumentó 0.87 por ciento trimestral, luego de una contracción de 0.74 por ciento entre enero y marzo. A tasa anual creció 2.1 por ciento y mantuvo su posición como el componente más grande de la demanda, con un equivalente a 70.5 por ciento del PIB.
El consumo del gobierno tuvo un avance de 0.9 por ciento trimestral y de 2.9 por ciento anual. Aunque su peso, de 11.47 por ciento del PIB, fue menor que el del gasto de las familias, su resultado contribuyó al crecimiento general junto con el comercio exterior y la inversión.
El ahorro interno respalda el financiamiento
El ahorro bruto ascendió a 7.48 billones de pesos y representó 19.9 por ciento del PIB. El ahorro interno alcanzó 8.11 billones, equivalente a 21.6 por ciento, mientras el financiamiento proveniente del exterior mostró una aportación negativa de 628 mil millones de pesos, o 1.7 por ciento del producto.
La combinación de exportaciones, inversión y ahorro interno configuró el principal soporte del trimestre. Para la segunda mitad del año, las siguientes mediciones permitirán establecer si el impulso exportador conserva su fuerza y si la recuperación de la inversión logra mantenerse después de varios periodos de debilidad.
Fuentes: La Jornada, Fortuna y Poder, Edomex Al Día.









