Niñas de Chiapas con más matrimonio forzado, embarazos, analfabetismo y población en todo el país


• Se cumplen 10 años de conmemorarse el Día Internacional de La Niña, una fecha para visibilizar y tomar conciencia sobre las problemáticas que enfrenta las niñas en el mundo
 
Por Issa Maldonado

Tuxtla Gutiérrez.- El mundo conmemora el Día Internacional de la Niña bajo el lema “Ahora es el momento de nuestros derechos, de nuestro futuro”. En México queda un largo camino por recorrer para garantizar el derecho a la educación, la salud, la recreación y acabar con el matrimonio forzado y la violencia sexual.



“Quiero estudiar”, “Quiero volver a casa”, “Quiero ser feliz”, “No quiero que nos maten”, “Quiero estar con mis animalitos”, son las palabras de las niñas desplazadas forzadamente de la comunidad Santa Martha, en el municipio tsotsil de Chenalhó, quienes durante 20 días habían tenido que vivir en una montaña de territorio zapatista, para que no las maten, para que no las encuentren.


En Chiapas, como en otros estados del país con población indígena, no hay nada qué celebrar en este día. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) hay alrededor de 18,9 millones de niñas y adolescentes menores de 18 años, lo que representa el 15 por ciento de la población total del país.


Este 11 de octubre, el Inegi dio a conocer un comunicado con cifras para conocer el panorama de las niñas que viven en México, del cual señala que, en localidades rurales, el 6.1 por ciento de las niñas entre ocho y 11 años no tenían alfabetización. En cambio, en las localidades urbanas el porcentaje fue de 2,7 por ciento.
 
Niñas, sin acceso a educación

La Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) de 2019 estima que en México hay 1.3 millones de niñas y adolescentes de cinco a 17 años que realizan trabajo Infantil, una brecha de desigualdad que se agudiza en los pueblos originarios del estado.
 
Niñas y el matrimonio forzado

En cuanto al matrimonio infantil forzado, el Inegi indicó que cuatro de cada 100 niñas y adolescentes del país están o han estado en unión conyugal y Chiapas no es la excepción, con las historias de cientos de niñas que aún son obligadas a casarse a cambio de ganado, dinero o alimentos en comunidades donde se ha enraizado los usos y costumbres.


Este problema está relacionado con las desigualdades de género, la pobreza, la deserción escolar, la violencia y el embarazo adolescente.


Según el Censo de Población y Vivienda 2020, 224 mil 454 adolescentes entre 12 y 17 años se registraron en situación de unión marital (casados ​​o en unión libre) y 2.167 actualmente no en unión, pero con antecedentes de unión marital.


En las localidades rurales, el matrimonio infantil alcanzó el 31,2% antes de los 18 años y el 6,0% antes de los 15 años.
 
Chiapas, con más niñas

El Inegi también detalla que, Chiapas, es la entidad con mayor proporción de niñas y adolescentes con respecto al total de su población y es de 18.7 por ciento.
En contraste, las entidades que registraron un menor porcentaje de este grupo de población se encuentran en Ciudad de México 10.9 por ciento.
 
Hablantes de lengua indígena

En México, viven 776 mil niñas y adolescentes de 5 a 17 años que hablan lengua indígena. Las lenguas indígenas que se hablan más frecuente entre las niñas y adolescentes son náhuatl (19.6 %), tseltal (13.0 %), tsotsil (12.0 %) y mixteco (7.8 %).
Además, el Inegi indicó que del total de niñas y adolescentes que dijeron hablar alguna lengua indígena, 16.2 % no hablaba español.
 
Fecundidad

Datos del Cuestionario Ampliado del Censo de Población y Vivienda 2020, señala que Chiapas tiene la tasa más alta de fecundidad por cada mil mujeres de 15y 19 años, con el (64.83), Michoacán (55.29), Guerrero (55.22) y Durango (55.03).
 
Las niñas y el trabajo infantil

La Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) de 2019 estimó que, en México, la tasa de ocupación de niñas y adolescentes de 5 a 17 años fue de 9.2 por ciento. Lo anterior significa que 1.3 millones de niñas y adolescentes del rango de edad mencionado realizan trabajo infantil.


María Santiz tiene nueve años y por las mañanas, cuando debería de estar en la escuela estudiante, recorre las calles del primer cuadro del centro de Tuxtla Gutiérrez para vender dulces. No sabe leer ni escribir.






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