Jorge Luna, un tuxtleco dedicado al modelismo con reconocimiento nacional e internacional


  • Uno de los primeros regalos que le hizo su padre marcó la vida de Jorge Luna, un arquitecto que desde niño ha tenido pasión por el modelismo, una actividad artesanal poco conocida y visibilizada 

 

Por Issa Maldonado

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.- Jorge Luna Ochoa era un niño de ocho años cuando una tarde de mediados de 1973 recibió un regalo de su padre: un avión para armar. Recuerda las pinceladas imperfectas y las piezas desiguales que hoy, después de más de 40 años, ha perfeccionado y le han permitido ganar premios nacionales e internacionales. El modelismohabía entrado de lleno en su vida.

Qué es modelismo, se le pregunta a Jorge, un arquitecto de la capital de Chiapas, aficionado al modelismo estático y volar ultraligeros. “Es una actividad recreativa relacionada con el arte, un viejo pasatiempo que surgió a mediados del siglo XX y consiste en crear prototipos utilizando diversas herramientas y piezas”.

Jorge recuerda cómo cuando tenía ocho años, en 1973, todo en el mundo era “armable. Se estaban armando cosas por todos lados, se venían armando cosas hasta en gelatinas y panquecitos. Estábamos muy acostumbrados a usar nuestras manos”.

Su padre, un aficionado con conocimientos básicos de modelismo, fue quien animó a sus dos hijos a crear prototipos, principalmente de vehículos militares y aviones, pero fue Jorge quien se destacó en esta actividad.

En una entrevista para Tiempo y Forma Chiapas, el arquitecto señala que, desde los ocho años hasta los 18, hizo decenas de prototipos, pero luego, cuando ingresó a la secundaria, hubo una pausa en el modelaje para dedicarse a otra de sus pasiones, que es aeronáutica.

Luego pasaron los años y Jorge Luna volvió a sentirse atraído por el modelaje. Había llegado el momento de estudiar Arquitectura y los años pasaban para dar paso a nuevos materiales, piezas y prototipos en los que se abrían más tiendas que vendían todo lo necesario para este arte antiguo el cual, “requiere paciencia, destreza y pasión”.

Esta actividad poco conocida y visibilizada ha permitido encontrar a Jorge Luna, actividad que requiere al menos seis horas diarias de creación y un gasto de entre 300 y 600 pesos por cada prototipo, entre los que destacan aviones y vehículos militares.

Con el modelismo se realizan pequeñas figuras que representan elementos de grandes dimensiones. Una afición que va desde el montaje y diseño del propio modelo, hasta el coleccionismo de las creaciones más complejas.

Así recuerda Jorge su primer Spitfire a escala 172 y otras de sus primeras creaciones en las que se dio cuenta de su gran capacidad de montaje, por ello, en casa de su familia tenía una colección de hasta 200 aviones.

“Soy arquitecto y tengo una maestría en diseño. Básicamente, el modelismo me hizo y me formaron para estudiar arquitectura {…} El gusto por hacer estas cosas ya las trae. Tengo habilidades para armar bien y no es porque sea arquitecto. Soy arquitecto porque hice esto”.

El reconocimiento

Por segunda vez, el 23 de octubre en la Ciudad de México, Jorge Luna ganó el Best of Show en la 37 edición del International Plástic Modellers Society(IPMS por sus siglas en inglés) México 2022, como mejor modelo del evento, con la creación de un aeromodelo De Havillan DH .9. Participé con 2 mil 200 modelos.

El artista dice que, para ser el máximo ganador, hay que pasar por varias etapas que se clasifican por categorías hasta llegar a la etapa final en la que se define al ganador de todas las etapas anteriores.

El primer reconocimiento fue en 2016 y desde entonces el reconocimiento por sus prototipos ha ido escalando.

Las piezas que hoy forman parte de la colección personal de Jorge no niegan su relación con la vida cotidiana y deben ser siempre una copia fiel de la pieza real, pero también es cierto que conectan con nuestras emociones infantiles y las demás actividades deportivas que disfruta. haciendo. 

Jorge envía un mensaje a los ciudadanos que estén interesados ​​en aprender sobre modelismo y acercarse al Club IPMS Wolf Modellers, en Tuxtla Gutiérrez, que está conformado por 50 modelistas expertos. 






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