Antonio, un suicidio anunciado


  • Un funeral pagado y una carta póstuma, lo último que hizo Antonio, un hombre de 52 años que no superó la muerte de su esposa y se suicidó

 

Issa Maldonado

Tuxtla Gutiérrez.-  Claudia no sólo compartía lazos de sangre con su tío Antonio. También, las profundas tristezas que los invadieron y los intentos de suicidio que Antonio sí logró consumar hace ocho años.

Era 2012 y Antonio vivía ese año como un fantasma. No mostró emociones, no hablaba con sus hijos y las únicas palabras que expresaba con firmeza eran las de “me voy a matar con una pistola”, pero nadie le creyó.

Claudia es sobrina de Antonio, un hombre de 52 años que no pudo superar la muerte de su esposa que le fue arrebatada por el cáncer. Pasaron los primeros días de duelo, pero esa tristeza por la que atraviesa el ser humano al perder a un familiar cercano se convirtió en meses en los que dejó de interactuar con la sociedad, sus dos hijos, hermanos y padres.

Este 10 de septiembre el mundo se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, el fin de concientizar a la población sobre este problema de salud pública que está rodeado de tabúes y estigmas, y en los que, en la gran mayoría de casos, las personas nunca recibieron atención médica.

Es el caso de Claudia, una madre que, a sus 36 años, ha intentado quitarse la vida en tres ocasiones. Antes de casarse, en medio una relación llena de violencia emocional y física que la llevó a un estado de depresión intentó clavarse unas tijeras en las venas de sus manos, pero luego se arrepintió.

Cuatro años después, pero ya con dos hijos, la depresión volvió a Claudia y nuevamente, ideó cómo colgarse de un árbol y ahorcarse, pero, aunque ya había comprado 10 metros de cuerda, volvió a arrepentirse.

Claudia recuerda cuando su tío se quitó la vida en junio de 2012. Eran las 5:00 de la mañana y cuando su hija y nieto de 11 años dormían, Antonio aprovechó para subirse a los más alto de unas escaleras para ahorcarse. Su cuerpo no mostraba signos de haberse querido soltarse o luchar por su vida.

Su nieto, despertó a las 7:00 de la mañana y fue quien encontró el cuerpo de su abuelo, pero cuando lo bajaron, ya no tenía signos vitales. Los médicos forenses dijeron que Antonio habría estado dos horas colgado.

Su nieto despertó a las 7:00 de la mañana y fue quien encontró el cuerpo, pero cuando lo bajaron ya no tenía signos vitales. Los médicos forenses dijeron que Antonio habría estado colgado durante dos horas.

Antonio dejó una carta póstuma en la que pidió que cuidaran de su nieto y no culparan a nadie por su muerte. Ese día, a la una de la tarde, la visita de un empleado de la funeraria sorprendió a la familia, a quienes se le notificó que todos los gastos del funeral habían sido pagados un mes antes por el abuelo.

 

Adolescentes, con más suicidios

La población juvenil es la más afectada, pues según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en la entidad de 2019 a 2021 se duplicó la tasa de suicidios entre adolescentes de 7.4 a 15.5 años en promedio. Los municipios con más casos, Tuxtla Gutiérrez y Tapachula.

Esa es la única información oficial que se registra en el estado, pero según la Fiscalía General del Estado, en 2021 se registró un promedio de 280 suicidios.

En México, el Inegi señala que, en 2021, se registraron 8 mil 447 fallecimientos por lesiones autoinfligidas, 500 más que en 2020 y mil 200 más que en 2019.

Claudia, cuenta que, a raíz del suicidio de su tío, a su nieto le diagnosticaron Síndrome de Estrés Postraumático, mientras que su hija ha sufrido episodios de depresión.

En el mundo, por cada persona que suicida hay 20 que lo intentan. Ese fue el caso de Antonio y su sobrina Claudia.

En el Día Internacional para la Prevención del Suicidio, los profesionales de la salud mental llaman a amigos y familiares a salvar vidas y conocer las señales que alertan la personas con problemas emocionales y de depresión.

 






Lo más visto...

tiempoyforma