PERSPECTIVAS 27.05.16


Por Norberto DE AQUINO

 

El choque del gobierno de Enrique Peña Nieto con la CNTE, sin haber terminado debidamente con el problema en el IPN, se convirtió ya en un dolor de cabeza que puede terminar en un conflicto de muy serias dimensiones gracias a la intolerancia aplicada desde la SEP.

Debe decirse, para que el problema quede debidamente ubicado, que la famosa reforma educativa es todo, menos educativa. Fue desde el inicio, un ajuste administrativo en el que los maestros tendrían que poner la mayor parte, en espera de que, quien poco pone, el gobierno, decidiera quienes podían y quienes no, avanzar.

La idea no fue mala. Pero se intentó venderla de manera equivocada.

Del mismo modo, se atacó a los maestros, pero nunca se aceptó que la preparación, buena o mala, es la que proporciona el sistema de normales, a cargo del gobierno. Públicas o privadas, es la SEP, la que controla o debería controlar, el sistema.

Nunca además, se tocó el tema de los contenidos y programas educativos. Se planteó el ajuste sobre los maestros, en algo que parecía más destinado a dar gusto a los poderosos grupos que esperan poder entrar ya, al negocio de la educación, que a mejorar las condiciones de escuelas, mentores y alumnos.

Además, contra lo que hoy se quiere hacer creer, la reforma educativa nunca fue la estrella de las reformas. Importante como tendría que ser, ni cerca se encontraba de la reforma energética que, según el gobierno, aportaría por sí sola, un punto extra en el PIB.

Fue el fracaso en los cálculos hechos, lo que llevó a la reforma educativa a los sitios estelares. Como todo lo demás no aportaba nada en el PIB, se colocó el tema educativo como el más importante. Y se colocó a Aurelio Nuño a cargo del proyecto.

Pero otra vez, los cálculos fueron mal hechos.

Se pensó que con las medidas de fuerza aplicadas en el pasado reciente, para bloquear los ingresos de los maestros disidentes, se tendría todo bajo control. Y no fue así.

Es obvio que hubo efectos, pero también que una cosa es lo que se piensa en el gobierno y otra muy diferente, lo que sucede en la realidad.

Ahora, la CNTE reanuda su protesta. Y la SEP endurece su discurso. Y la fuerza aparece como un instrumento para controlar a los maestros. Pero la situación no es sencilla.

Desde el escritorio del titular de la SEP, los planes son perfectos. Al momento de la rendición de cuentas, la situación es diferente. Se desalojó un plantón, pero a los días, se reanuda. La fuerza para remediar esto tendrá que ser mayor.

Al mismo tiempo, en varias entidades, los maestros disidentes chocan con la autoridad. Y gobernadores como Manuel Velasco, de Chiapas, dejan ver que como amigos del presidente Enrique Peña Nieto son muy buenos, pero que como gobernadores son abiertamente torpes en lo político.

La única reforma “viva” para el gobierno entra entonces en crisis. Y más que en una bandera para luchar por el futuro, se convierte en un estandarte para desarrollar el futurismo. La ambición política de Aurelio Nuño pasa a ser el eje de las decisiones. Y ello simplemente descompone aún más el panorama.

La reforma educativa fue siempre, un cambio administrativo. Mal planeado y peor ejecutado, es ahora el frente de batalla en el que el gobierno se juega mucho más que una evaluación al magisterio.

Poco a poco y gracias a la intolerancia, nadie habla de la educación o de los cambios necesarios. Todos comentan si Nuño debe o no, ser candidato a la Presidencia de la República. El presidente Peña Nieto entregó lo que ahora es su reforma más importante, al juego de las ambiciones políticas personales.

Y con ello, tolera la intromisión en la reforma, de los grupos que quieren que el cambio en el sector educativo, sea lo que ellos quieren que sea.

La reforma educativa empezó como un gran cambio pero no como parte de la transformación total del país. Ahora, a pesar de los intentos del gobierno, es lo que queda, y tampoco será lo que el gobierno espera.

Y menos si para mantenerla con vida, lo que se utiliza como cimiento es la fuerza.

 

Foto: Proceso


Autor: Norberto de Aquino

Especialista en política nacional con amplia experiencia profesional en áreas de publicación y asesorías a nivel presidencial. Vasto conocimiento de relacio...






Lo más visto...

tiempoyforma