Perspectivas 21.07.2015


Por Norberto DE AQUINO

 

Si la crisis política se ha convertido en un reto de alto riesgo para el gobierno de Enrique Peña Nieto, los problemas económicos podrían convertir al gobierno en el reino de la inestabilidad total. Y el aviso llegó justo por el flanco desde el cual se esperaban no sólo los mejores resultados, sino impactos verdaderamente notables: la reforma energética.

La fuga de Joaquín Guzmán dejó al gobierno sumido en una espiral descendente de descrédito del que no podrán salir en mucho tiempo. Los problemas de violencia, en Michoacán, ponen de rodillas de nueva cuenta, a todo el aparato de seguridad. La credibilidad se pierde aceleradamente. Y como cereza en el pastel, la ronda uno, de la cual se esperaban muchas cosas, mostró que el optimismo presidencial puede no tener a la realidad de su lado.

Es claro que el fracaso del primer episodio en la venta del petróleo avisa que el proyecto oficial adolece de muchas cosas. Es más, aún si se acepta el optimismo oficial en torno al resultado de la primera licitación sobre zonas petroleras, queda claro que las cosas están lejos de ser todo lo que se había prometido que serían.

De 14 áreas que se licitaron, sólo el 2.14% fue asignado. Y todo a un solo postor. De 25 empresas que pasaron el proceso de precalificación, sólo 9 se registraron para el episodio final y de ellos, sólo 7 ofertaron.

En pocas palabras, se registró una participación más bien menor. Y aquí está el punto que hay que entender para medir adecuadamente lo que puede suceder en las próximas licitaciones.

Lo que las autoridades mexicanas no tomaron en cuenta y si lo hicieron lo hicieron mal, fue el entorno que priva en el mercado petrolero mundial. Para los inversionistas resulta caro el invertir en exploración y en extracción. Y es así, por el bajo precio del crudo.

Todo mundo sabe que, en estos momentos es mucho más barato comprar petróleo a los árabes, que hacer inversiones fuertes que no se recuperarán en plazos cortos.

Así, los inversionistas dejaron ver su interés, pero también sus temores. Y los análisis dicen que el precio del petróleo no se recuperará en varios años.

Bajo este esquema, las autoridades mexicanas abrieron el mercado. Con el argumento de que no tienen dinero, dejaron fuera del primer episodio de asignaciones, a PEMEX, con lo que se pensó, habría un mayor interés.

Pero la respuesta fue pobre. El interés mostrado no se correspondió con la participación.

El tema es un poco más complejo si se toma en cuenta que las zonas consideradas como más atractivas, aquellas en aguas someras, son también las que mayor inversión requieren. Y la pregunta ante este hecho es simple: si se requiere de más inversión y el precio del petróleo está destinado a seguir a la baja ¿habrá inversionistas que quieran correr el riesgo de un mercado dominado por los compradores?

El otro problema es que el gobierno apostó mucho a las licitaciones. Prestigio y credibilidad están en juego.

La reforma energética fue siempre, la estrella en las reformas estructurales. Se dijo que con ella tendríamos el acceso a jauja. Esa reforma le aportaría al PIB nacional un punto de los cuatro que significarían las reformas aprobadas.

Pero la puesta en marcha no mostró más que un mercado muy conservador. Y al mismo tiempo, demasiado optimismo por parte del gobierno mexicano.

Ahora, con el mensaje en las manos con los tiempos en marcha para el segundo proceso de licitación, es obvio que el resultado puede no sólo ser similar, sino tener un impacto negativo en el ánimo de todo el mundo. Especialmente en los inversionistas internos.

No puede perderse de vista que, por ejemplo, las corredurías internacionales calificaron como un fracaso a la ronda uno.

Y que uno de los efectos más evidentes de esa afirmación fue que el dólar rebasó con facilidad los 16 pesos. Y que en ese nivel habrá de permanecer por un buen rato. Y que en ese lapso habrá de realizarse la segunda ronda de licitaciones.


Autor: Norberto de Aquino

Especialista en política nacional con amplia experiencia profesional en áreas de publicación y asesorías a nivel presidencial. Vasto conocimiento de relacio...






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