PERPECTIVAS 10.06.16


Por Norberto DE AQUINO

 

El análisis más elemental convierte en un desastre para el PRI el resultado electoral del pasado domingo. Pero si ese análisis se profundiza  un poco, se llega a la conclusión que lo que colapsó, además de la oferta priista, fue el grupo de gobernadores que en su momento, fueron considerados como lo más representativo de la nueva generación política del Revolucionario Institucional. La generación “peñista”.

No se requiere de mucho esfuerzo para recordar cómo, desde el gobierno del Estado de México, el grupo político que tenía al entonces gobernador Enrique Peña Nieto como punta de lanza, trabajó para construir el andamiaje adecuado para alcanzar la Presidencia de la República.

Así, desde el poder en Toluca se construyeron alianzas con otros mandatarios. Varios de ellos trabajarían para evitar que Roberto Madrazo pudiera ganar la elección presidencial del 2006 y después, figurarían en la línea de batalla para llevar a Enrique Peña a Los Pinos.

Entre los mandatarios que boicotearon a Madrazo se puede recordar a Enrique Martínez, a Natividad González Parás, a Eduardo Bours y a los hermanos Moreira.

Vencido el PRI, se lanzaron a la conquista de los poderes estatales. Así, se respaldó, con todo el aparato político al alcance, la candidatura de Rodrigo Medina en Nuevo León, o la de César Duarte en Chihuahua. Se trabajó para que Ivonne Ortega fuera gobernadora de Yucatán y para que José Calzada  conquistara Querétaro.

Javier Duarte tuvo el respaldo. Pero su fuerza política nació en el momento en el que, como gobernador de Veracruz, demandó a Manlio Fabio Beltrones que se retirara de la lucha por la candidatura priista para el 2012, con el argumento de que “Enrique Peña” será el mejor presidente de la historia en México.

En Quintana Roo, Roberto Borge recibió todo el respaldo político del grupo que se perfilaba para conquistar el poder en el país. Y así, la columna vertebral de la camada peñista de gobernadores quedó integrada.

Ahora, Medina es señalado por corrupto. Javier Duarte es considerado como el “más corrupto” de todos los gobernadores. César Duarte esta amenazado por quien será su sucesor, Javier Corral, quien ya dijo que para lograr la reconciliación en Chihuahua el aun gobernador tendrá que ir a la cárcel.

Los gobernadores que ayudaron a construir la candidatura presidencial salieron del poder con serios señalamientos de corrupción.

Natividad González Parás, de Nuevo León, tuvo que prácticamente desaparecer del escenario político para no entorpecer la imagen de los “nuevos priístas”. Eugenio Hernández, de Tamaulipas, es señalado por su ligas con el narcotráfico y se considera buscado por autoridades estadounidenses. Y ahora los tres que perdieron sus elecciones y dejarán el cargo muy pronto, Borge y los dos Duarte, están en la lista de espera para ser enjuiciados.

A ello tendría que añadirse la mala selección que se hizo de los candidatos a las gubernaturas. El PRI perdió la batalla. Pero antes había perdido la lucha por las nominaciones. El poder impuso a los priistas a los abanderados. Y no dejó estado sin imposición. Y ahora paga las consecuencias.

Pero no paga sólo en lo electoral. Hay un costo político que, más tarde o más temprano, deberá pagarse. Y ese costo va directamente, se acepte o no, a la cuenta del presidente Enrique Peña Nieto.

A pesar de las muchas luces de alarma, se negó a llamar al orden a los mandatarios. Los señalamientos de corrupción en los gobiernos de Chihuahua, Veracruz Y Quintana Roo fueron desestimados. Y las advertencias sobre el excesivo endeudamiento en todas las entidades, pero especialmente en esas tres, fueron simplemente ignoradas.

Ahora, la derrota mostró las muchas carencias políticas en esas actitudes y decisiones. Y es, ahora de manera obligada, en Los Pinos, en donde se tendrá que asumir la responsabilidad. Los errores ahí se cometieron. Ahí se tomó la decisión de respaldar a quienes hoy se encuentran en posibilidad de ir a dar a la cárcel,

Y la pregunta es si ahí se dejará que la bandera de la corrupción quede en manos de la oposición como gran estandarte para guiar la lucha por la presidencia de la República en el 2018.

 
Foto: El vigilante Veracruzano

Autor: Norberto de Aquino

Especialista en política nacional con amplia experiencia profesional en áreas de publicación y asesorías a nivel presidencial. Vasto conocimiento de relacio...






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