Los Pats, campeones de la NFL


Ejemplo de consistencia y evolución, merecido título

Justo hace 10 años que los New England Patriots no eran campeones de la NFL. Una década exacta desde ese último Trofeo Lombardi obtenido categóricamente ante las Philadelphia Eagles de Andy Reid y Donovan McNabb. Es increíble lo rápido que pasa el tiempo, es impresionante como el timing de la vida se ha encargado de colocar en el pedestal de este hermoso deporte a otros rostros, a otras nuevas figuras. En aquellos días los héroes tenían nombres y hombres. Teddy Bruschi, Rodney Harrison, Willie McGinest, Adam Vinatieri, Deion Branch…

Ahora, los nuevos inmortales se llaman Julian Edelman, Malcolm Butler, Rob Gronkowski, Shane Vereen, Darrelle Revis. Y en ambos equipos, sólo uno, exclusivamente uno es el que tiene el don de figurar en los rosters de los dos. Curiosamente el MVP de ambos encuentros, ni mas ni menos que ese “viejo” quarterback de 37 años llamado Tom Brady.

La historia de este famoso deportista debe un día adaptarse a un guion cinematográfico. En verdad vale la pena poder registrarla, por siempre, en la historia de la humanidad. Y no exagero, el destino lo obligó un domingo cualquiera a suplir al entonces estrella de los Pats, Drew Bledsoe. El joven Brady de la Universidad de Michigan no sólo emergió como un sustituto confiable, sino que llevó al equipo a su primer triunfo en Super Bowl después de dos sonoros fracasos en 1985 y en 1996. Precisamente lo que Tony Eason y el mismo Bledsoe no pudieron lograr en sus enfrentamientos ante Chicago y Green Bay en los Super Bowls XX y XXXI respectivamente.

Mr. Bledsoe de plano se dio por vencido al ver que jamás iba a recuperar el puesto como titular y después de unos años de “bench warmer” mejor se dedicó a invertir su dinero en viñedos siendo ahora de los más reconocidos de la Unión Americana en ese rubro vitivinícola. ¿Quién iba a imaginar que el jugador franquicia de los Patriots, aquel que hasta en la película Jerry McGuire salía de estrella de la NFL ya nunca más iba a figurar en este deporte?. Inverosímil cómo Brady llegó para quedarse.

Ahora es el turno de Bill Bellichick. El head coach más odiado de toda la liga pero indudablemente el más exitoso de la historia. ¿Por qué? Porque en sus épocas de Coordinador Defensivo de los New York Giants ganó dos anillos de campeón. En 1986 y en 1990 el era el genio de aquella defensiva comandada por Lawrence Taylor, Carl Banks, Gary Reasons, Harry Carson y Leonard Marshall. Muchos creen que legítimamente Bellichick tuvo más influencia que Bill Parcells en aquellos años de gloria de los neoyorquinos. Ahora como entrenador en jefe ya consiguió 4 Trofeos Lombardi y lo mejor de todo es que no deja de llegar a los playoffs y su evolución como entrenador se ha manifestado porque su fórmula sigue vigente.

Tal vez  Seattle no merecía perder tan cruelmente. Pero después de aquellos “churros” de atrapadas de David Tyree y Mario Maningham en los Super Tazones que perdieron recientemente ante los Giants, no nos queda la menor duda de que ya era hora para el mejor tándem de todos los tiempos como coach y quarterback que vieran la luz y, sobre todo se hiciera justicia después de 10 largos años.  ¡Felicidades Patriots! Hasta el ex presidente Calderón sigue llorando de emoción después de ese estrujante final en Glendale Arizona.


Autor: Mario Velasco

Narrador con experiencia en Fox Sports y Televisa Deportes y columnista en el Diario Ovaciones . Esto lo convierte en una extraordinaria fuente de informació...






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