Las claves de la industria de la moda de la última semana


Las suelas rojas, son solo mías  

Christian Louboutin no descansará hasta lograr el monopolio del color. Tras demandar en 2012 a Yves Saint Laurent por utilizar las suelas rojas en una de sus colecciones, y salir ganando la batalla legal tras una primera desestimación, el zapatero más laureado (y sufrido, dada la altura de sus tacones) por las celebridades, ha decidido ir a la Corte de Justicia de la Unión Europea para asegurarse de que nadie, nunca, jamás, "plagiará" su gama cromática. ¿Se puede registrar un color? Sí. Existe el turquesa Tiffany & Co., el azul Klein y, ahora, el rojo Louboutin.

 

Ególatra, pero rentable

Adidas ha crecido un 29% en lo que va de año. La clave del éxito, según su CEO, Herbert Hainer, hay que buscarla en Pharrell Williams y Kanye West. El primero lanzó una colección cápsula de zapatillas, SuperColor; el segundo, presentó en la pasada semana de la moda de Nueva York sus primeras creaciones bajo el paraguas de la firma deportiva. No abundaron las buenas críticas, pero sí las colas en las tiendas. Parece que, según estas cifras, Puma ha hecho muy bien en nombrar a Rihanna su directora creativa.

 

El efecto Kendall Jenner

La modelo Kendall Jenner no solo se ha convertido en ubicua por formar parte del clan Kardashian, sino sobre todo por saber utilizar las redes sociales como diarios digitales en las que narra su (aparente) día a día. Por culpa de maniquíes como ella o su amiga Cara Delevingne, los cazatalentos ya no buscan caras bonitas o actitudes camaleónicas sobre la pasarela; necesitan bellos animales de Internet. Según contaba esta semana Catherine McGill, directora de la compañía Vivien Models, para buena parte de las agencias hoy es un requisito indispensable que sus clientes potenciales tengan más de 10.000 seguidores en Instagram.

 

Una marca entre dos pretendientes

Casi desde su fundación, en 2002, Proenza Schouler ha recibido el respaldo tanto de los expertos en el sector como del público, sobre todo en lo que respecta a su línea de bolsos. Ahora la marca, creada por los jóvenes Lázaro Hernández y Jack McCollough, está en el punto de mira de dos enormes conglomerados empresariales. De un lado, Castanea, que controla un sinfín de negocios diversos pero, hasta ahora, ninguna marca de moda. Del otro, LVMH, dueño de Louis Vuitton, Dior o Céline entre otras muchas firmas.

 

Fuente: El País.
Foto: El País 






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