Hollywood suma una nueva batalla: la rebelión de las actrices con curvas


Durante años “gorda” era una de las palabras malditas en Hollywood y las actrices se acostumbraron a reducir su talla con tal de aumentar su presencia en la pantalla.

 La moda se ha acabado. En una época en la que la meca del cine lucha por aumentar la diversidad racial y alcanzar la igualdad salarial y de oportunidades para ambos sexos –preguntas en la alfombra roja incluidas-, se está librando otra batalla: una mayor pluralidad de tallas entre las intérpretes femeninas.

Actrices como Rebel Wilson o Melissa McCarthy son el ejemplo más claro de que sí se puede. El personaje de Fat Amy que interpreta Wilson en Dando la nota 2 hizo de este filme el éxito de la semana en Estados Unidos, por encima del Mad Max: Fury Road que protagoniza la escultural Charlize Theron. Y McCarthy, recién estrenada en EE UU su esperada nueva comedia Spy, es la actriz del momento y está entre las cien con más poder en una industria. “Lo que más me gusta del éxito es que soy el mejor ejemplo de que hay que sentirse cómoda con el cuerpo de una misma, sin que importe la talla”, asegura Wilson. En la actualidad pesa 136 kilos y está orgullosa de cada uno de ellos. Salud no le falta, la única razón, dice, por la que adelgazaría.

Las ofertas también se multiplican para esta actriz, incluso en las pasarelas, donde la australiana de 29 años quiere dejar su huella tras haberse burlado de las modelos de Victoria’s Secret utilizando a su paso por los premios de la MTV las mismas alas que utiliza esta casa de lencería.

 En su opinión, se llaman modelos “quienes no deben de dar ejemplo”. Wilson quiere llevar su cuerpo más allá de la pantalla y crear una línea de moda acorde con un segmento de la población al que no se presta, en su opinión, la suficiente atención.

“Las jóvenes de talla grande no pueden encontrar modelos que les gusten”, indica quien cuando pisa una alfombra roja le gusta sentirse como la top Cara Delevingne. La cómica tiene también un buen ojo para los negocios: la ropa de talla grande es un mercado con un crecimiento anual de un 5% en Europa y cada vez está más presente, como demostró la Pasarela Curvy de la última Madrid Fashion Week.

La rebeldía de Wilson contra un único estándar de belleza y su reivindicación de una diversidad en tallas es secundada por McCarthy, que esta semana puso a caldo a un periodista por recriminar su “horrorosa” apariencia en la película Tammy. “Es como si me hubiera dicho que cómo se permiten mujeres que no son perfectas ni atractivas en el cine”, le dijo a Ellen DeGeneres en su programa.

La batalla a favor de una diversidad de cuerpos ya es pública y tiene más luchadoras. Desde Selena Gómez hasta Tyra Banks, Kristie Alley, Pink o Lady Gaga pasando por Khloe Kardashian o la propia Miley Cyrus han hablado en los últimos años en defensa de sus kilos. Como subrayó esta última junto a una foto de una joven anoréxica, “esto es lo que pasa cuando llaman gorda a una chica como yo”.

Fuente: El País  






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