En caída libre el gobierno de Peña Nieto


Y todo empezó a mitad del sexenio, porque no puede,

lo engañan o no lo dejan cumplir con su deber patriótico

 

Por: Abraham Mohamed

mohacan@prodigy.net.mx

 

Es difícil de saber por qué Enrique Peña Nieto, teniendo todo para realizar un gobierno de rescate y de reconstrucción después del desastre causado por Vicente Fox y Felipe Calderón, está resultando casi peor que ellos.

¿Por qué no ha podido hacer un gobierno diferente, de renovación, de desarrollo, moderno, como se esperaba de él, siendo un Presidente carismático como lucía cuando candidato en campaña?... ¿qué ocurrió? … ¿por qué al transcurso de tres años se empezó a sentir que la vida en México empeoraba en vez de mejorar?

En profundos análisis, debates y hasta con fuertes contraposiciones, me he enfrascado con amigos y compañeros periodistas con la intención de establecer las causas por las que el señor Presidente Peña Nieto cayó en este atolladero, al que obviamente nos llevó a todos los que no formamos parte de la élite en el poder económico y político y menos de la cleptocracia o de la narcocracia, y concluimos en las siguientes causas, obviamente sin confirmar, que son:

1.- De plano Peña Nieto es incapaz de salir por sí mismo de ese atolladero, o

2.- Está siendo engañado por gente de su primer círculo y

3.- ¿Será porque los cúpulos del Estado de Facto no lo dejan y solapan la corrupción y la impunidad?

Lo peor de todo está en que aparte de estas dudas, no hay dinero para impulsar nada para el desarrollo.

Al contrario, los recortes se siguen dando en todos lados y el desempleo aumenta y la carestía también.

La inflación se calcula llegará en el 2017 al 6% y la paridad del peso frente al dólar se cotiza en $25 por uno en los negocios a futuro “para cubrir los riesgos”, pues los pronósticos son de que todo va a subir todavía más de precio al entrar las empresas extranjeras al mercado de las gasolinas.

Y aparte de esta catastrófica crisis también están por padecerse los daños que Donald Trump nos puede causar si cumple sus amenazas sobre la cancelación del Tratado de Libre Comercio; la deportación de 3 millones de mexicanos ilegales; que no vengan empresas gringas a instalarse a México; la construcción del muro en la frontera y que nos suba los intereses de la deuda que tenemos con EU, para ponernos de rodillas.

Si a todo esto le añadimos el ventarrón que provocarán las elecciones en el Edomex, Nayarit, Coahuila y Veracruz, ya me imagino como va a estar de difícil el próximo año 2017 y los que siguen, hasta…

Parezco catastrófico, pero le juro que no lo soy… quiero seguir siendo optimista y pienso que con nuestro propio esfuerzo, uniéndonos como pueblo, podemos soportar esta crisis aunque aumente.

Varias veces he insistido en que hay que unirnos en torno al Presidente Peña Nieto para sacar adelante al país. Por respeto institucional, así debe ser, pero como anda y está la situación en su débil gobierno, más vale que nos unamos como Sociedad Civil y nos ayudemos unos a otros como hermanos mexicanos para mantenernos y recuperarnos con nuestro esfuerzo de la catástrofe.

No hay de otra… y aguantar…

Ufffff… que barbaridad…

Ahora, después de este aterrador preámbulo, también se va a enterar, o más bien va a recordar si tenemos la fortuna de que sea nuestro lector, de lo que publicamos en la Edición 180 de nuestra revista impresa Candelero correspondiente a la 1ª. quincena de noviembre de 2014, lo cual confirma lo usted acaba de leer párrafos arriba: la corrupción y la impunidad han corroído las estructuras del gobierno de Peña Nieto al extremo de que ya se le tilda como voraz cleptocracia. Y esto fue lo que apuntamos en el Editorial de Candelero de noviembre del 2014 como advertencia, que resultó terrible presagio, fincados en información fidedigna con prospectiva política):

_Reducir el Presupuesto de Ingresos-Egresos del 2015 secaría más de lo se

encuentra la economía nacional.

Sería el desastre para los planes de gobierno del Presidente Peña Nieto, si

tal cosa ocurriera.

Eso es lo que quieren las opositoras fracciones parlamentarias del PAN y PRD bajo

el argumento de que no va a ser viable mantener la recaudación prevista por los

Diputados para el año próximo, de 4.7 billones de pesos que fincaron a 81 dólares

el precio del barril de petróleo y éste ya bajó en éstas fechas entre 78 y 79 dólares,

pronosticando que podrá seguir cayendo el precio cuando menos cinco años más,

debido a la sobreproducción que registran Estados Unidos y los países del Medio

Oriente.

Arguyendo su alto sentido de responsabilidad, los Senadores perredistas y panistas

ya están casi de acuerdo en regresar a la Cámara de Diputados la Minuta de la Ley de

Ingresos porque no existe consenso para fijar el precio del barril petrolero. En ella los

diputados lo fijan en 81 dólares y los Senadores insisten en que debe cotizarse por

debajo de los 75 dólares.

Dicen los opositores que el gobierno de Peña Nieto quiere sacar adelante tanto su

Presupuesto de Ingresos como el de Egresos aunque para completar éste, suban más

el precio de los combustibles y endeuden más al país, porque requieren los recursos

para la campaña política del 2015.

(Lo que sigue sobre la iniciativa presidencial para crear el Sistema Nacional Anticorrupción que anuncié en mi Columna en la misma Edición 180 de Candelero, como usted sabe, después de más de dos años de muchas trabas, aún no ha sido aprobada totalmente por el Congreso. En lo personal creo y espero fervientemente equivocarme, que el SNA estará listo pero para entrar en vigor hasta el 2018 con el nuevo gobierno de la República porque en el actual lo veo difícil dadas las circunstancias prevalecientes. Pero en fin, aquí le presento lo que escribí por aquellas fechas, hace más de dos años):

 

Aquí se adelantó desde hace 18 meses

Freno a la Corrupción e Impunidad,

con el Sistema Nacional Anticorrupción

_En un Estado infectado hasta la médula por la corrupción como el nuestro, es materialmente imposible combatir con eficacia a la delincuencia organizada como se

ha hecho hasta ahora.

Quien se atreva, -atendiendo “consejos de interesados asesores colados en el Gabinete de Seguridad Presidencial”- en declarar una guerra frontal contra los mafiosos pertenecientes a solo un segmento de los bien conformados Cárteles, tal como lo hizo Felipe Calderón, solo tendrá los resultados de barbarie que él dejó: más de 100 mil muertos, 30 mil desaparecidos, incontables inocentes que fueron victimados, incalculables daños materiales considerados burocráticamente como “daños colaterales” y un brutal gasto por más de 300 mil millones de pesos.

Comprobado está que esa guerra fallida solo fortaleció a los verdaderos capos que están enquistados en las altas cúpulas del poder político, financiero y represor.

Esa delincuencia organizada que se apoderó de las instituciones nacionales, que penetró los partidos políticos, que se incorporó en forma activa al sistema financiero, que consigue indulgencias religiosas, que cooptó a los medios masivos de difusión y ha podido controlar a todas las corporaciones policíacas, fue lo que heredó Enrique Peña Nieto al asumir la Presidencia de México.

Está claro que seguir con la misma estrategia de combatir a los mafiosos con operativos amañados, solo va a empeorar el gravísimo problema de la inseguridad y la violencia que tanto desprestigia y genera desconfianza.

Por inercia, esas acciones represivas continuaron al inicio del actual gobierno peñista, sin embargo bien vale precisar que fue el propio mandatario Peña Nieto quien propuso al inicio de su gobierno al Senado de la República la creación de una Comisión Anticorrupción y luego, a raíz de la Reforma Política Electoral se decidió cambiar la Procuraduría General de la República que depende del Ejecutivo, por una Fiscalía General de la República Autónoma que contará con una Fiscalía especializada en el combate a la corrupción.

Pero afinando ideas, aquella propuesta de la Comisión Anticorrupción está por transformarse con Reformas legales del Congreso de la Unión, en lo que será el Sistema Nacional Anticorrupción que tendrá varios ejes de operación integral y que son:

1º.- La Secretaría de la Función Pública tendrá nuevas atribuciones que la ubicará como un órgano intenso de investigación en las instituciones de gobierno.

2º.-Se ampliarán las facultades a la Auditoría Fiscal de la Federación para que realice tareas de investigación y pueda auditar antes, durante y después del ejercicio del gasto público, incluyendo investigar a los particulares que intervengan en las operaciones de compra-venta. Además la ASF dejaría de estar sujeta al principio de anualidad que la obliga a revisar la cuenta pública del período anterior y presenta un solo Informe en Febrero de cada año, o sea 14 meses después de cerrado el ejercicio presupuestal.

3º.- La Fiscalía Especializada Anticorrupción que será Autónoma y consecuentemente no dependerá del Ejecutivo como la PGR, como su nombre lo indica actuará penalmente contra quienes tengan indicios de ser presuntos responsables de delitos cometidos en perjuicio de los bienes nacionales y

4º.- Se creará una nueva Sala especializada en el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa que bien se podrá llamar Tribunal de Cuentas que tendrá autonomía –no dependerá del Ejecutivo donde se impondrán la sanciones a los servidores públicos corruptos, con lo que los órganos Internos de Control y las Contralorías que actualmente investigan y sancionan, dejarán de ser juez y parte con lo que la impunidad será frenada.

Entre las fracciones parlamentarias existe mayoritaria convicción de que el Sistema Nacional Anticorrupción se construirá con el mayor consenso y solidez posible porque constituye el primer paso para reordenar al país desde sus estructuras institucionales poniéndole firmes diques a la corrupción, a la impunidad y a los abusos de poder.

Y esto de enseguida enriquece el tema:

Al preguntarle al líder del PRI César Camacho si en México hay condiciones para que por medio de la política se arregle lo desarreglado que hay aquí, esto respondió: “La política es una expresión sometida a instituciones y a leyes; creemos que el entendimiento y el sometimiento a la ley serán una condición indispensable para hacer que en Guerrero la vida vuelva a la normalidad. Por lo pronto advierto tres hechos que van de la mano, que están concatenados: hay un esfuerzo, como lo está haciendo el Gobierno Federal en

coordinación con el Estatal, para conocer el paradero de los estudiantes por lo que todos hacemos votos porque se mantengan vivos; enseguida el fincamiento de las responsabilidades penales porque es evidente que aquí hay delitos, por acción, o por omisión que no pueden quedar impunes y tercero el despliegue eficaz e inmediato de políticas sociales, porque justamente la desigualdad, la falta de oportunidades, las condiciones socialmente difíciles, constituyen una especie de caldo de cultivo para la

generación de un ambiente difícil, casi propicio para que emerjan conductas antisociales”.

Y eso es precisamente la nueva estrategia que desarrolla el gobierno de Peña Nieto por las zonas más conflictivas del país, como Michoacán y ahora Guerrero.

Ya no es posible que a mayor delincuencia común, más soldados, policías y gendarmes ------que también son policías- para combatirlos.

Si la ilegalidad no se combate con la ilegalidad, la violencia no se combate con más violencia.

(Lo que sigue es un Editorial publicado en la edición 147 de la 1ª. Quincena de Marzo 2013 y reproducido en la misma edición 180 de nuestra revista impresa Candelero, de la 1ª, Quincena de Noviembre 2014 porque nada mejoró).

_La enorme tarea de Enrique Peña Nieto para poder lograr que México despliegue todo su potencial para transformarlo, es recuperar la Rectoría del Estado que se ejercía desde la

jefatura del mismo, o sea desde la Presidencia de la República, Rectoría que se perdió por el envilecimiento de la política que pudrió la corrupción.

Y vaya que ya anda “atareado” el señor Presidente.

Nos recordó, en la clausura de la XXI Asamblea Nacional de su partido, el PRI, que “desde su origen en 1929 supo cohesionar las más variadas corrientes políticas y se convirtió en un factor de unidad, paz y progreso nacional, conformándose así en una fuerza política nacional que permitió transitar de un país de caudillos a un México de instituciones”.

Así lo dijo y continuó: “Inició una etapa de construcción nacional: el PRI legó a México leyes de vanguardia, políticas públicas de avanzada, grandes obras de infraestructura y programas sociales emblemáticos.

Nuestro partido también fue promotor de la apertura y consolidación democrática, escuchó a una sociedad mexicana más plural y con más participación”. Refirió que “cuando hubo alternancia, el PRI también supo ser una oposición responsable y lejos de lamentarse, el PRI trabajó para levantarse; nuestro partido impulsó la democracia y en democracia el PRI volvió a triunfar”.

Proyectando el futuro, Peña Nieto anunció que con un nuevo programa de acción y contar con una guía para atender los retos y necesidades del país, con pragmatismo y sin dogmas, el PRI se transforma para poder transformar a la Patria enfrentando los desafíos del Siglo XXI.

Advirtió con firmeza que el éxito del PRI depende del éxito de México.

Todo esto nos lleva a pensar que Enrique Peña Nieto se nutre con la savia de las fuertes raíces de su partido que desde 1929 generó Presidentes de la Patria quienes supieron crear, y pudieron mantener, un gobierno fuerte con una Rectoría de Estado consolidada que aplicada en un régimen de economía mixta, hizo posible mantener un desarrollo sostenido, con aceptable bienestar para las familias, en buen ambiente de seguridad y paz pública.

Pero la situación empezó a deteriorarse desde que los intereses de potencias extranjeras corrompieron a ambiciosos mexicanos sembrándose la semilla para que surgieran “los poderes de facto”, o sean grupúsculos con fuerza económica y política, obviamente no institucionales que se fortalecieron más al penetrar el narco, por el contagio de la corrupción, en las estructuras del Gobierno, llegando a eliminar la Rectoría del Estado en las políticas de desarrollo socio económico y obviamente político y de seguridad pública.

Sobra decir que la respetabilísima institución presidencial se afectó al quedar disminuida, y literalmente la Rectoría del Estado fue mandada al diablo que la disfruta convirtiendo en su infierno a nuestro amado México.

Ahora el señor Presidente Peña Nieto está frente a otro monstruo como lo es Donald Trump y nos pide la unidad de todos los mexicanos para enfrentarlo, ¿pero cómo, si no se le tiene confianza ni credibilidad y por lo mismo su capacidad de convocatoria como líder es mínima, por no decir que nula?

Reitero lo que ya he apuntado en otras ocasiones: los mexicanos quieren ver en la cárcel a los infames ex gobernadores con su pandilla de colaboradores en prisión y que se les obligue a regresar lo robado, aplicándoles todo el rigor de la Ley. Mientras esto no se dé, el gobierno priista del señor Presidente seguirá en picada por lo que las próximas elecciones del 2017 serán muy difíciles para los candidatos de su partido en el Edomex, Coahuila, Nayarit y Veracruz. Y ya sobre las federales-Presidencial del 2018, mejor ni hablamos.

¡Aguas con López Obrador!



 

 


Autor: Abraham Mohamed Zamilpa

58 años en el periodismo que inició en su natal Tamaulipas. Reportero, columnista y director de periódicos en Reynosa, Nuevo Laredo y Tampico. Llegó e...






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