Con ambiente de carnaval termina el sueño sudamericano de los JO en Rio


"Fueron unos Juegos Olímpicos maravillosos en una ciudad maravillosa", dijo el presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, ante la aclamación del público la noche de este domingo en la ceremonia de clausura en Río de Janeiro, lugar que albergó los primeros JO realizados en Sudamérica. 

 

El último festejo olímpico en Río se enmarcó con un espectáculo carnavalesco en la austeridad y la emotividad,  que también se caracterizó por la riqueza de su música y sus bailes. Así, se puso el cerrojo a unos juegos que dejaron de manifiesto la capacidad de los brasileños para sacar adelante unas justas dignas pese a todas las adversidades. Rio deja también una enseñanza para las futuras ciudades que quieran albergar los Juegos, comenzando con Tokio, que ha recibido la estafeta.

 

Tal como lo hizo en la ceremonia inaugural hace más de dos semanas, Brasil apeló de nuevo a su música como carta credencial para conmover al mundo. Un frenético ritmo de Sambódromo marcó la entrada de un grupo de bailarines con trajes multicolores.

 

Los organizadores de Río 2016 tuvieron que desafiar varios retos. Al final, los Juegos resultaron brillantes en lo deportivo y no experimentaron problemas graves para desarrollarse durante 17 días, a no ser por la tonalidad verde que adquirió el agua en un par de piscinas, lo que se corrigió días después.

 

 

La mayor vergüenza que atestiguó el mundo del olimpismo tuvo nombre y apellido: Ryan Lochte, el nadador estadounidense borracho que causó destrozos en una gasolinera y luego inventó que lo habían asaltado. En contraste con ese bochorno, hubo en la ceremonia de clausura un momento en que las pantallas gigantes del estadio mostraron a los deportistas más destacados de los Juegos. Hubo una ovación atronadora para Neymar y otra para Usain Bolt.

 

Más tarde, Río hizo entrega de la bandera olímpica a los representantes de Tokio, la ciudad que albergará los Juegos en 2020. Si Río apeló a la tradición para apuntalar sus ceremonias. Tokio prometió desde ahora que su emblema será la modernidad y presentó un espectáculo de luces, bailarines y videos en los que aparecieron lo mismo el primer ministro Shinzo Abe que la gatita Kitty y el personaje de videojuegos Mario.

 

 

 

Con información de AP 

Foto: juegosolimpicosrio2016.com






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