Nueva solución al problema energético


¿Realmente cuál es la solución a los problemas energéticos? ¿Tenemos que seguir buscando nuevas fuentes de energías, mayor eficiencia o debemos cambiar nuestro comportamiento como sociedad?

La ciencia e ingeniería día a día descubren nuevas y mejores formas de cómo aprovechar los diferentes recursos para generar energía y es motivo de celebración que como sociedad nos empezamos a dar cuenta que tenemos que preocuparnos por el calentamiento global, el cual no es una cuestión política, es una realidad que ha tenido efectos serios en nuestro planeta y es la punta del iceberg de muchos otros problemas.

En la última década los hidrocarburos de fácil acceso se están agotando, no se puede negar la situación, es por ello que se han invertido varios millones de dólares en la investigación de nuevas fuentes de energía renovables como, por ejemplo, tratar de aprovechar la energía del mar que proviene de las mareas (mareomotriz), olas (undimotriz) y diferencial de temperatura (maremotérmica). Cada vez más países incorporan mayores fuentes de energía eólica, solar e hidroeléctrica en su matriz energética e, indiscutiblemente, cada una de estas acciones son un gran paso.

¿Pero realmente esa es la solución a los problemas que tenemos actualmente? Los problemas de inundaciones, deshielo, incendios, la desaparición de especies, por mencionar algunos. Estoy completamente a favor de reducir el uso de los combustibles fósiles, pero creo que el problema va más allá que únicamente desarrollar nuevas tecnologías limpias, lo que tenemos que hacer es aprender a reducir el consumo de nuestra energía.

En la última década el consumo se ha incrementado y claro gran parte es por el crecimiento de la población mundial pero una gran parte es por el aumento del consumo inconsciente. Por poner un ejemplo, la industria de la moda con su tendencia de Fast Fashion, la cual es ropa que sólo dura una temporada y luego pasa al olvido en los closets. Este giro en moda ha hecho que el uso de recursos y energía en esta industria sea exponencial.

¿Qué pasaría si cambiamos nuestra forma de actuar? Tenemos que pensar en toda la cadena de producción antes de tomar la decisión de comprar. Tomar en cuenta la electricidad utilizada y los recursos importados de diferentes partes del mundo, los cuales tuvieron que ser transportados y con ello consumieron combustible para llegar al lugar deseado. Esto es por poner un ejemplo de lista de todos los elementos necesarios para cada producto, pero el punto es analizar que atrás de cada producto, hay todo un proceso.

Cambiemos la tendencia de consumismo incontrolable, estoy convencida que cada uno puede aportar un granito de arena al pensar dos veces antes de comprar algo. Transformemos nuestros hábitos de consumo, vivamos de una forma más orgánica, en armonía con la naturaleza, aprovechando los recursos naturales de manera responsable. Dejemos que las próximas generaciones vean lo que nosotros estamos viendo.

 

Foto: Feminte


Autor: Mónica Rius

Ingeniera Química, consultora, apasionada de la naturaleza, la sustentabilidad y las energías renovables. Sus colaboraciones en Tiempo y Forma, se volverán u...





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