Deja ir y obtendrás lo que quieres


Creo que todas hemos escuchado eso de que el amor llega cuando menos lo esperamos, y si es así, ¿cuánto tiempo hay que NO esperar para que llegue?, ¿cómo evitar caer en la desesperación?, ¿cómo mantener las esperanzas y seguir confiando después de tantas decepciones amorosas?  Ahí es donde está el meollo.

Y es que con la edad vamos dejando de ver las citas como algo divertido y empezamos a verlas como un casting para encontrar marido, cuando lo más importante es saborear cada momento. Como lo dice Yazmin Jalil, en su libro Como anillo al dedo: “Hay muchas manzanas, duraznos, mangos y uvas en el mercado: no hace falta aferrarse a unas toronjas con tal de que no falte jugo. Probemos de todo, disfrutemos, y ya llegará lo que tenga que llegar”.

Es un poco lo que sucede cuando salimos con la misión de ligar. Y ya sabes cómo es la cosa, nos ponemos nuestros mejores trapitos, pasamos horas frente al espejo para lucir divinas y eso en sí, no tiene nada de malo. El problema está en que tenemos tantas expectativas que nos olvidamos de pasarla bien. Créeme, la desesperación se huele a kilómetros y eso no es nada atractivo. Cuando estamos relajadas lucimos más lindas. Cuando nos obsesionamos por obtener lo que creemos que necesitamos, dejamos de vivir en el momento. ¿Por qué no darnos la oportunidad de soltar el control y vivir una experiencia nueva, sin juicio ni condicionamiento?

Uno de los puntos principales en la ley de atracción, es el DEJARLO IR. Es decir, definir lo que quieres, trabajar por ello pero no basar tu felicidad en si sucede o no. Suena muy sencillo pero ponerlo en práctica requiere de madurez emocional y serenidad. Y no importa si lo que deseas es un coche, un viaje, una pareja o el trabajo de tus sueños; el no tener alguna de esas cosas puede causarnos ansiedad. Aquí te paso algunos tips que te ayudarán en el proceso:

 

1. Lo que quieres llega cuando dejas de necesitarlo.

Sé que suena un poco ilógico pero así es, cuando quieres algo, pero puedes vivir sin tenerlo, aumentas la probabilidad de tenerlo. Y tal vez te preguntes, ¿entonces, cuándo conoceré a la persona correcta? Y la respuesta es: cuando estés feliz y plena con lo que haces y estés lista para no estar con nadie. Irónicamente, cuando te sientes bien estando sola es el momento de estar con alguien. Cuando no te importe conocerlo o no. Cuando verdaderamente estés satisfecha con tu vida. Cuando estés enfocada en tu vida y conozcas tu valor. Cuando dejes de buscarlo. Cuando te reconozcas como una naranja completa, tu pareja llegará a ser el “chile piquín”. Alguien que te hará mejor, feliz cuando estés sin él y aún más feliz a su lado.

Cuando quieres algo pero no te obsesiona si lo consigues o no, entonces estás más cerca de recibirlo.

 

2. Suelta la expectativa.

Cuando decimos “tengo” que tener esto o aquello y basas tu felicidad en ello, en lugar de atraerlo terminas ahuyentándolo. Aquí te comparto un mantra de Katherine Woodward, con un espacio en blanco para  completar con aquello que desees.

“Querido Dios:

Considero que debo tener _______ para ser feliz. Pero deseo liberarme de ese apego en este momento, porque reconozco que mi vida es buena y hermosa exactamente como es, con o sin eso. Acepto que es posible para mí la sensación de alegría con o sin ________ y me entrego plenamente a disfrutar y apreciar mi vida tal y como es hoy. Amén.”

 

3. No te desanimes.

Todo lo que ocurre en tu vida te está llevando en la dirección de tus objetivos. Es decir, todo sin excepción te está acercando a lo que deseas. Así que cuando pase algo que sientas que es malo, recuerda que sucede para que avances. Tu trabajo se trata de buscar lo positivo en lo que parece negativo o confiar en que hay algo bueno incluso cuando en este momento no puedas verlo.

Muchos nos preguntamos, si lo dejo ir ¿me siento a esperar? Y la realidad, es que dejar ir, no significa esperar sentada a que te caiga del cielo. Dejar ir no significa no hacer nada. Significa escuchar a tu intuición y hacerle caso a tus corazonadas. Si te sientes movida a hacer una llamada, a ir una reunión, a poner un anuncio, a irte de viaje, entonces adelante. Sólo hazlo sin apego. Espera, no esperes nada, sólo espera.

En conclusión, se trata de soltar las expectativas y la obsesión por equis resultado. Fija tu intención y confía en que todo lo que sucede siempre es para tu bien. No lo forces, puede haber algo para ti aún mejor de lo que esperas.

 

Escrito por Pamela Salas.

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