Chía: la semilla en boca de todos


Como ya habíamos mencionado anteriormente en Tiempo y Forma, la chía  forma parte de un grupo de alimentos conocidos como “Superfoods”. Últimamente se han puesto muy de moda, la mayoría de la gente que conozco la consume y yo procuro comerla diario. Pero por si no la conoces o no te has atrevido a probarla, aquí te dejo algunas razones para agregar las semillas de chía a tu dieta:  

Por su alto contenido de omega3: Contienen más omega3 que el salmón, y aunque sigue superior el omega3 que encontramos en productos de origen animal, el omega3 que se encuentra en las semillas, ayudan a reducir la inflamación, el colesterol y facilitar los procesos cognitivos.

Porque son antioxidantes: Contienen muchísimos antioxidantes que ayudan a proteger nuestro cuerpo de cáncer, del envejecimiento y de radicales libres, las cuales atacan nuestro cuerpo. Estos antioxidantes también protegen a la semilla, es por eso que dura mucho tiempo sin echarse a perder.

Porque tiene proteína: Esta semilla contiene más proteína que cualquier vegetal, volviéndola una excelente opción para todas las personas que no consumen productos  de origen animal. La proteína tiene múltiples beneficios para nuestro cuerpo, uno de ellos es que controla el apetito y reduce los antojitos.

Porque ayuda a bajar de peso: Al ponerse en contacto con agua, la chía se expande y forma una sustancia gelatinosa alrededor de la semilla. Esto hace que nos mantengamos llenos por mas tiempo y se retrase la absorción de  los alimentos ingeridos.

Porque es buena para el corazón: gracias a que tienen fibra, proteína, minerales y muchas otras propiedades, estas semillas mejoran la presión arterial, aumentan el colesterol bueno y disminuyen el colesterol malo.

¿Cómo se comen?

Hay miles de formas de consumir estas semillas súper poderosas, y ya que su tamaño es mínimo y no alteran el sabor de la comida. Lo ideal es consumir dos cucharadas de chía al día, no se recomienda consumir cantidades excesivas.

Con líquidos: Esta es la manera más común y más fácil de tomarlas, ya que solo agregas la chía a tu vaso o botella y listo! Hay que echarlas por lo menos 20 minutos antes de empezar a tomar nuestra agua, jugo, o con lo que decidamos mezclarlas.

En smoothies: Si ya tienes la costumbre de prepárate smoothies todas las mañanas, solo tienes que agregarle este ingrediente extra. De esta forma le va a llegar mas rápido el omega3 al cuerpo, ya que cuando las semillas se trituran vuelve mas fácil este proceso.

En “gelatina”: En un recipiente pequeño, mezcla leche de coco o de almendra con un poco de chía, asegúrate de que la chía esta bien incorporada. Déjala en el refrigerador por la noche y al siguiente día tendrás como resultado una gelatina de chía improvisada. Puedes agregar yogurt a la mezcla para lograr un poco mas de consistencia.

En muffins: Cuando prepares este tipo de postres, además de ponerles blueberries o chispitas de chocolate, agrega un poco de chía a la mezcla para darles ese toque saludable.

 

 

Foto: Muscle and Fitness.


Autor: Mónica Garza

Mónica es colaboradora en exclusiva de Tiempo y Forma. Su pasión por viajar y conocimiento de actividades en nuestro país le da un tono especial en sus a...