Café con sabor a vainilla, nuez, canela y chocolate para innovar en el mercado


 

  • Mientras el gobierno pretende renovar el 25 por ciento de los cafetales en el estado tras los estragos de la roya, empresarios buscan innovar y darle valor agregado al aromático para lucha contra las grandes marcas

Issa Maldonado

Tuxtla Gutiérrez.- Un programa que promete la renovación del 25 por ciento de la superficie destinada a la producción del café han planteado los gobiernos federal y estatal para Chiapas para hacer frente al déficit productivo y “sanar” las plantas para que sean más resistentes a los embates de la roya. Pequeños productores con grandes proyectos, hace falta aplicar al sector de la cafeticultura.

Así lo plantea Rosario Alexandro Aguilar, propietario de la marca y empresa “Maya Flabor”, quien admite que la innovación le ha permitido sobrevivir en el mercado, a pesar de la desestabilización del dólar, la plaga de la roya y las mermas en la producción.

Por ello, consideró que los productores de café, a quien les abaratan los costos y que menos beneficios obtienen por la producción, es necesario empujarlos hacia la innovación, a fin de que obtengan precios justos, pues mientras venden un quintal del grano en 2 mil pesos, las grandes marcas y empresas lo comercializan hasta 115 mil, con su valor agregado.

Maya Flabor, cuya marca adquiere, tuesta, vende y distribuye café que se produce en Motozintla y Ángel Albino Corzo, ha innovado al saborizar de canela, chocolate, nuez y vainilla el café líquido, ante la demanda y exigencia de los consumidores, principalmente los de la capital del país.

El empresario sostiene que su empresa ha buscado la innovación para buscar el nicho de mercado adecuado que le permite continuar con la venta del café, y ello ha sido posible con el diseño de sus envases, y la elaboración de sabores en el grano, así como la distribución en sitios estratégicos.

Alexandro, quien conoce a las comunidades y a los productores cuyas jornadas labores rebasan las ocho horas, indica que ha encontrado en los cafeticultores la desorganización y la falta de innovación, lo que impide nuevas técnicas de producción, certificación y nuevos nichos de comercialización.

Por ahora, Maya Flabor comercializa mil 500 kilogramos de café anualmente y espera abrir su mercado hacia el norte del país; ya se plantea la introducción de su aromático en cafeterías interesadas en la calidad y sabor.