10 cosas que no debes de hacer en un restaurante:


Hay cosas que la gente de todos los restaurantes odian que hagamos cuando vamos a comer con ellos y, muchas veces, ni nos damos cuenta que las estamos haciendo.

Aquí hay diez cosas que no debes de hacer jamás para convertirte en el comensal ideal:

-No hacer reservación: Toma 5 minutos y es de las cosas mas importantes, ya que con esa llamada puedes asegurarte de que tendrás una mesa al llegar al establecimiento; saber si hay un “dress-code”, área y menú para niños. Además, puedes pedir que sea o no área de fumar, decir si tienes alguna alergia o estas a dieta y conocer si hay opciones viables en el menú para ti.

La reservación, y todos los detalles que des al hacerla, es tu seguridad. Si no la haces o no eres especifico al hacerla, no puedes enojarte si no hay lugar cuando llegues o si no te dieron la mesa en la terraza que querías, pero no mencionaste al hacer la reservación.

-No respetar la reservación: Llegar al restaurante con un número de gente diferente a la reservación original, ser impuntuales o simplemente no cancelar la reservación es, la mayoría de las veces, un gran inconveniente para el restaurante. Si sabes que van a ser más, se te está haciendo tarde o, de plano, no vas a llegar, habla al restaurante y avísales, seguramente no tendrán ningún problema en guardar tu mesa.

-Chiflar, tocar, gritarle a los meseros: Además de ser una falta de respeto y de educación, tratar mal a la gente que nos ofrece un servicio, pone muy incómodos a los que están comiendo en la misma mesa o restaurante. Es de pésimo gusto chiflar, gritar causando una escena, o tratar de pasarse de listo tocándole las pompis a la mesera.

Tip para los chifladores: Vean o pregúntenle a su mesero cual es su nombre y cuando necesiten algo llámenlo por el mismo. Si de plano tienen muy mala memoria, un simple ‘joven’ o ‘amigo’ captará su atención.

-Tratar de cambiar el menú: Los chefs han trabajado en ese menú y te dan esas combinaciones porque creen que es lo que le va a encantar a la mayoría. No les gusta que personalicen cada platillo. Si tienen alergias o restricciones de dieta, háganselo saber al mesero en el momento de ordenar.

 

-Emborracharse: No tiene nada de malo pedir una o dos botellas de vino, aprovechar la happy hour o irse a tomar unos drinks con los cuates; siempre y cuando sepamos controlar nuestro nivel de alcohol. No falta el borracho que no quiere pagar la cuenta, le grita al mesero o causa una escenita en pleno restaurante.

-Pedir palillos: No hay nada mas incomodo que tener un cachito de comida atorada entre los dientes, pero eso no es pretexto para pedir un palillo y mucho menos darle uso en la mesa en medio de todos en el restaurante. Ese tipo de situaciones se arreglan en el baño.

-Gorronear: Ya sea pidiendo la quinta canasta de pan para llenarte y solo pedir una entrada, tratando de que te den cosas gratis haciéndole ojitos al mesero o haciéndose menso a la hora que llega la cuenta. Nadie quiere ir a comer con el amigo gorrón.

-No dejar propina: La cantidad de propina que se deja, por lo general, es costumbre por país o estado. Es importante saber las costumbres de cada país para dejar la cantidad justa.  Tomando en cuenta que en México se acostumbra dejar entre el 10% y 15%:

Si recibieron un excelente servicio, además de hacérselo saber al establecimiento, la mejor forma de agradecerles es dando una buena propina: 15% como mínimo

Si recibieron un buen servicio y quedaron satisfechos con el trato recibido: 10-15%

Si consideran que recibieron un mal servicio dejen cualquier cantidad menor al 10% . Generalmente la propina se divide en diferentes porcentajes entre todos los empleados del establecimiento, no es justo castigar a todos por el error de uno.

-No respetar el “dress-code”: Aunque no todos lo restaurantes lo tienen, hay muchos que no aceptan la entrada si vienen vestidos en jeans o si los hombres vienen sin saco. En general, el dress-code implica arreglarse y verse apropiado para el tipo de restaurante al que vamos a ir.

-Llevar niños: Esto no aplica para todos los restaurantes, ya que muchos cuentan con área y menú para niños, pero hay que recordar que hay un lugar y momento para todo. No es lo mismo llevar a los niños al restaurante de moda un domingo a la hora de la comida, que un viernes a cenar.

(Foto: Wisegeek)


Autor: Mónica Garza

Mónica es colaboradora en exclusiva de Tiempo y Forma. Su pasión por viajar y conocimiento de actividades en nuestro país le da un tono especial en sus a...